Ucrania exporta su pericia a Oriente Medio
El Ejército de Estados Unidos ha contactado con Ucrania por su vasta experiencia y conocimiento en la contrarrestación de drones suicidas iraníes, y los tres equipos de Kiev, compuestos por decenas de expertos, ya están trabajando en Oriente Medio para evaluar la situación y las necesidades de la región, según reveló el presidente de Ucrania Volodimir Zelenski en una rueda de prensa en Kiev. Tras las conversaciones entre Zelenski y los líderes de varios Estados de Oriente Medio, también es probable una conversación con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tal y como indicó el embajador ucraniano Yevguen Korniychuk.
Este fuerte interés en la pericia ucraniana surge en medio de los masivos ataques con drones Shahed que están siendo lanzados por Irán contra objetivos militares y civiles, aprovechando la incapacidad de las defensas aéreas locales para bloquear la amenaza de forma que sea fiable y económicamente sostenible.
«Hemos recibido varias solicitudes (por parte de Estados Unidos) ya sea para asistir a uno u otro Estado, o para ayudar directamente a los estadounidenses. Nuestros militares están en contacto a distintos niveles», afirmó el presidente ucraniano, destacando que Kiev ha «respondido» a tales peticiones. También calificó de «serios» a los tres equipos ya desplegados en el terreno, señalando que son «capaces de realizar una evaluación (de la situación allí) y mostrar cómo debe funcionar (la defensa antiaérea contra drones)».
Analistas militares ucranianos subrayan que la amenaza de los drones iraníes pone de manifiesto cómo Estados Unidos no ha analizado adecuadamente la experiencia de la guerra entre Ucrania y Rusia, que ha dependido cada vez más de la innovación en drones y de los métodos para contrarrestarlos. Aunque el presidente Donald Trump rechazó públicamente la oferta de asistencia de Ucrania para contrarrestar drones, Volodimir Zelenski recordó que hace ya un año ofreció a Washington un gran acuerdo de drones valorado en 30-35 mil millones de dólares precisamente en este ámbito. «La idea era que Estados Unidos recibiera nuestras tecnologías, mientras que nuestras empresas aumentarían los volúmenes de producción. La mitad de la producción iría a nuestro frente, y la otra mitad –que actualmente no podemos producir por falta de fondos– iría a nuestros socios», explicó Volodimir Zelenski, añadiendo que el acuerdo nunca se firmó por razones desconocidas, pese al interés mostrado en un principio por Washington.
La situación actual ha creado una oportunidad única para Ucrania, que sigue repeliendo a diario ataques aéreos y terrestres rusos, para forjar cooperación con Oriente Medio y aumentar su apoyo internacional desde la posición de un socio igualitario. «Ucrania es el único país del mundo que no solo cuenta con una experiencia y tecnología únicas para combatir drones kamikaze, sino también con una de las gamas más amplias de estas armas», escribe el analista Oleksandr Kovalenko, que destaca que las empresas ucranianas han desarrollado y producido varios interceptores de drones relativamente baratos que pueden lanzarse en minutos desde cualquier superficie plana para derribar drones iraníes o sus modificaciones rusas con una eficiencia.
Según Zelenski, Ucrania ya produce drones en colaboración con Alemania y el Reino Unido, y sigue abierta a la producción conjunta con Estados Unidos. Sin embargo, lo que hace especialmente alto el interés en la experiencia ucraniana es su capacidad para emplear estos instrumentos antiaéreos de forma efectiva como parte de un sistema integral de defensa aérea, ya que solo Ucrania ha perfeccionado esta habilidad mientras repele miles de ataques similares.
Estados Unidos y otros países occidentales podrían, potencialmente, aumentar rápidamente la producción de los interceptores relativamente poco sofisticados, pero les llevaría un tiempo valioso –y vidas o activos perdidos– que sus militares alcancen a los ucranianos en el uso eficaz de estos sistemas.