¿Cómo debo actuar en la carretera si hay vientos laterales muy fuertes? Un especialista en conducción contesta
Conducir en condiciones de viento intenso requiere mucho más que unos buenos reflejos, exige también de la comprensión del entorno y el dominio del vehículo. Las ráfagas laterales pueden desestabilizar incluso hasta los conductores más experimentados, alterando la trayectoria y generando situaciones de riesgo en pocos segundos.
El viento actúa de manera impredecible sobre la carrocería, obligando a mantener una atención constante a la vía, así como ajustar la postura con la que se conduce o la velocidad que se mantiene. A su vez, cabe destacar que, en muchos casos, la fuerza del aire 'no hace prisionero' a ningún coche.
La primera recomendación para enfrentar estas circunstancias consiste en sujetar firmemente el volante con ambas manos, adoptando una ligera fuerza contraria al empuje del viento. Gracias a esto, el conductor podrá recuperar rápidamente el control cuando el vehículo se desplaza lateralmente, evitando movimientos bruscos que puedan provocar derrapes o salidas de carril.
"Ni se te ocurra frenar de golpe"
Según uno de los especialistas que forman parte de la autoescuela 'Hoy Voy Autoescuela', "ni se te ocurra frenar de golpe o girar el volante bruscamente, podrías perder el control del vehículo".
Mantener una velocidad constante y moderada se convierte en un aliado fundamental. No se trata solo de reducir la rapidez, sino también de preservar la estabilidad; y lo mismo debe ocurrir con la reacción, para adelantarse a posibles eventos inesperados.
Circular demasiado rápido aumenta la superficie expuesta al viento y multiplica la fuerza lateral que actúa sobre el coche, mientras que un ritmo uniforme permite que las correcciones sean suaves y efectivas, reduciendo la probabilidad de incidentes.
El espacio entre vehículos cobra también mucha relevancia. Si se mantiene una buena distancia de seguridad, esto permitirá reaccionar sin prisas frente a movimientos inesperados del resto de los vehículos, aunque esta es una estrategia que se debe cumplir en todo momento, indistintamente de las condiciones climatológicas. Lo mismo ocurre con las situaciones en las que se atraviesa un túnel o cuando se está adelantando.
Al rebasar un camión, el conductor se expone a lo conocido como el efecto pantalla, que hace referencia a que, cuando se sale de la zona protegida por el vehículo pesado que se está adelantando, el viento golpea de manera inesperada y con mucha fuerza.
Por último, también hay que elevar al máximo la capacidad de observación, ya que una variación repentina de algo en concreto, como el viento en este caso, puede provocar que unas zonas sean mucho más peligrosas de lo normal.