Las terapias alternativas, una reja invisible para el espíritu
Catalina Davis es esposa de Cristo como laica consagrada y cofundadora del Movimiento Creo. Durante 15 años fue médium y terapeuta en el ámbito de la Nueva Era –el movimiento contemporáneo que mezcla filosofías orientales, misticismo, ecología y pseudociencia–, además de speaker profesional. Tras su conversión al catolicismo abandonó por completo sus antiguos trabajos para dedicarse a anunciar la verdad que transformó su vida.
En su libro «La Gran Prisión. El precio oculto de las terapias alternativas» (VozdePapel) alerta sobre los riesgos espirituales, psicológicos y morales ocultos en muchas prácticas de la Nueva Era, como el yoga, el reiki, la homeopatía o la biodanza, que prometen bienestar pero alejan de Dios.
La autora relata en primera persona su recorrido: años como terapeuta y médium, prácticas esotéricas, rituales energéticos y una progresiva deriva espiritual que culminó, como ella misma confiesa, en episodios de posesión y varios exorcismos.
«Lo más importante fue comprobar que un alto porcentaje de quienes profundizan en estas prácticas quedan devastados», afirma. Algunas de las consecuencias más frecuentes que ha observado han sido rupturas familiares, desórdenes emocionales, crisis económicas y, en casos más graves, influencias espirituales extraordinarias.
El libro, que se dirige tanto a católicos como no católicos, cuenta con el prólogo de José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, quien alerta del «laberinto espiritual» en el que muchas personas quedan atrapadas en su búsqueda sincera de bienestar.
A continuación reproducimos las afirmaciones principales del libro sobre algunas de estas técnicas:
Yoga
Catalina Davis afirma sobre esta práctica que «muchos no saben que las asanas (posturas), aunque en Occidente se consideran ejercicios físicos con beneficios aparentes para la salud, tienen en su origen una intención espiritual», ya que las posturas están diseñadas «para contribuir al logro de moksha (salvación espiritual)».
Para los cristianos esta liberación encuentra su equivalente en la salvación a través de la resurrección de Cristo. Aunque presentado como ejercicio físico «conserva su vínculo con una cosmovisión religiosa incompatible con la fe católica, lo que puede abrir puertas espirituales peligrosas. Al realizar las posturas estamos invocando realidades espirituales que no desaparecen simplemente porque no creamos en ellas. Es por eso que no puede ser reducido a un simple ejercicio físico», apunta.
Mindfulness
Ha ganado gran popularidad en el mundo moderno como una técnica para encontrar la paz y reducir el estrés. Sin embargo, la autora afirma que «me parece profundamente doloroso que una práctica proponga apartarte de lo que sientes, de lo que vives y de lo que experimentas como vía para encontrar la paz. Es un golpe silencioso pero devastador, que deja cicatrices invisibles y profundas», apunta. Estas heridas «conducen a un deseo desesperado de alejarnos de la realidad, aunque sea por unos instantes, como si desconectarnos pudiera aliviar un sufrimiento que en realidad solo Dios puede sanar».
Destaca que «el peligro reside en su sutileza: te invitan a encontrar paz por ti mismo, de manera que puedas desconectar de todo, cuando en realidad la única paz no viene del aislamiento, sino del encuentro personal con el Señor. Te invito a no huir de lo que sientes, a no desconectarte de tu ser. En su lugar, confiésalo a Dios», insta Davis.
Aunque el mindfulness se ha adaptado a contextos no religiosos, sus fundamentos están profundamente arraigados en prácticas espirituales orientales.
Acupuntura
Es la inserción de agujas finas en el cuerpo en puntos específicos para conseguir un efecto terapeútico. Hoy en día está muy extendida para tratar el dolor muscoesquelético. No obstante, «aunque a simple vista parezca un método inocuo o meramente físico, su origen y fundamento filosófico van mucho más allá». Según sus principios, en el estado de salud de una persona están implicados el cuerpo físico, el espíritu y la energía vital. «Desde mi humilde opinión es una terapia que se debe evitar».
«Es una herramienta del taoísmo que busca traer el yin y el yang del cuerpo en armonía con el tao, o lo que ellos llaman fuerza vital (qi). No es simplemente poner agujas en el cuerpo para curar un síntoma, sino una manipulación espiritual disfrazada de medicina alternativa», destaca.
Las regresiones
Las terapias regresivas prometen llevar a eventos pasados como una forma de sanar el presente. En este sentido, la autora destaca que se pueden clasificar en tres grandes bloques: las que llevan a experimentar situaciones reales del pasado para sanar traumas; las que llevan a supuestas vidas pasadas (que considera muy peligrosas) y las que muestran un mundo onírico o imaginario, que considera que distorsionan la percepción de la realidad, sumergiendo a la persona en un mundo de ilusiones.
Cuando no están bien dirigidas o cuando su base es esotérica y no científica estas terapias pueden provocar «psicosis, trastornos bipolares, trastornos de la personalidad, cronificación de problemas emocionales e inducción de recuerdos falsos», subraya.
En un fragmento declara que «yo creía firmemente en las vidas pasadas y nunca fui feliz. Esa búsqueda constante, que parecía prometer la luz, en realidad me dejaba vacía y confundida, atrapada en un ciclo interminable de preguntas sin respuestas».
El reiki
Se presenta como una técnica en la que «la energía vital universal» se canaliza hacia la persona a través de la imposición de manos. Según sus practicantes, los desequilibrios en esta energía causan enfermedades, y esta terapia promete restablecer el equilibrio necesario para sanar.
Es especialmente atractiva para quienes sufren ansiedad, estrés crónico, dolores persistentes e incluso enfermedades graves para las cuales no hay solución en la medicina tradicional.
Catalina Davis afirma concretamente que «para muchos representa una puerta a lo espiritual, pero sin el compromiso de una fe o religión concreta, lo que le convierte en una opción tentadora para quienes buscan respuestas fuera de la fe cristiana».
Sin embargo, alerta de sus consecuencias, entre los que figuran los peligros espirituales: conexión con espíritus desconocidos –los rituales y símbolos pueden abrir puertas a influencias malignas–; el sincretismo espiritual –la mezcla de conceptos religiosos fomenta el relativismo y socava la verdad única de Cristo como Salvador– o la desviación de la fe: al confiar en energías universales el reiki desplaza la dependencia total en la gracia de Dios.
Entre sus consecuencias negativas destaca el engaño espiritual (se abre la puerta a influencias malignas); manifestaciones psíquicas y físicas (movimientos involuntarios, cambios en la personalidad y confusión mental) o el aislamiento espiritual (separación progresiva de los sacramentos y la comunión con Dios).
La homeopatía
Este sistema de medicina alternativa apela a una «conciencia de autosanación» que puede llegar a desvincular al ser humano de Dios y exponerlo a influencias espirituales peligrosas. Se basa «en principios energéticos y espirituales que no tienen respaldo científico y que pueden abrir puertas a influencias espirituales negativas».
El coaching
Se trata de un proceso de acompañamiento personalizado para el desarrollo personal y profesional. En muchos casos se convierte en una práctica peligrosa «no solo porque fomenta una autosuficiencia espiritual y emocional que puede alejarnos de Dios, sino porque en su versión «católica» mal entendida corre el riesgo de suplantar la figura del guía espiritual.
Un coach, «por más buena intención que tenga, no puede asumir el papel de un director espiritual sin caer en una grave confusión de roles». Sin embargo, destaca otra realidad «completamente distinta, como es el auténtico coaching católico que se importe en algunas parroquias y comunidades bajo la supervisión de expertos en la fe».
Peligros de esta práctica: el énfasis del yo, el relativismo moral o el enfoque centrado en el éxito material.
El libro también trata el contexto cultural, marcado por el relativismo religioso y el auge del neopaganismo digital, donde la inteligencia artificial puede convertirse en «oráculo espiritual». Frente a ello, la autora propone volver a una espiritualidad cristiana basada en el discernimiento, los sacramentos y el acompañamiento espiritual.
Catalina Davis hace un llamamiento a los lectores, a quienes recuerda que «es esencial que busquemos siempre la guía de Dios y utilicemos los medios que él ha puesto a nuestra disposición, como la medicina, para cuidar nuestra salud. La verdadera sanación proviene de él», sostiene.