Una lavandería de Pontevedra instala un cajero automático
Barcelos estrena cajero automático en un punto inesperado del centro urbano de Pontevedra: la fachada de una lavandería de autoservicio situada en la Praza de Barcelos. La instalación de este dispositivo financiero refleja una tendencia que se extiende en distintas ciudades españolas, donde los servicios bancarios empiezan a integrarse en comercios y locales de uso cotidiano.
El fenómeno coincide con una transformación profunda del sistema bancario. En apenas quince años, el número de oficinas físicas ha caído con fuerza en toda España debido a la digitalización, fusiones entre entidades y ajustes de plantilla. Según datos municipales publicados por el Concello de Pontevedra en su portal institucional información oficial del Concello de Pontevedra, la ciudad ha perdido decenas de sucursales en poco más de una década.
En este contexto, Barcelos estrena cajero automático con una fórmula que intenta mantener el acceso al efectivo en barrios donde las oficinas bancarias han desaparecido. El dispositivo está instalado en la fachada de una lavandería automática, un modelo que ya se ha visto en otras ciudades gallegas como Vigo y que empieza a extenderse por distintos puntos del país.
Un cajero automático en una lavandería
El nuevo terminal pertenece a la empresa Cashzone, una compañía especializada en la instalación de cajeros automáticos en negocios de terceros. Este modelo permite colocar terminales financieros en establecimientos que no pertenecen al sector bancario tradicional.
En el caso de Pontevedra, el dispositivo aparece claramente identificado con la imagen corporativa naranja de ING, entidad con la que la empresa mantiene acuerdos para operar estos terminales.
Qué operaciones permite el nuevo cajero
Aunque su ubicación resulte poco habitual, el cajero automático ofrece servicios similares a los de un terminal bancario convencional. Entre las operaciones disponibles se incluyen:
- Retirada de efectivo
- Consulta de saldo en determinadas tarjetas
- Operaciones básicas con tarjeta bancaria
- Servicios financieros asociados a acuerdos con entidades
Este tipo de cajeros están diseñados para funcionar de forma autónoma y requieren menos infraestructura que los instalados dentro de oficinas bancarias tradicionales.
Pontevedra pierde oficinas bancarias
La instalación coincide con un proceso de reducción del número de sucursales en la capital provincial. Durante los últimos quince años, la ciudad ha experimentado una caída significativa en la presencia física de bancos.
En 2011, Pontevedra contaba con 74 oficinas abiertas al público. Actualmente solo permanecen 25 sucursales operativas, lo que supone una reducción de 49 oficinas.
| Año | Oficinas bancarias en Pontevedra |
|---|---|
| 2011 | 74 sucursales |
| 2026 | 25 sucursales |
Esta disminución responde a varios factores estructurales del sector financiero: fusiones entre bancos, cierre de oficinas poco rentables y el aumento del uso de la banca digital.
El cierre de oficinas en el centro
Uno de los ejemplos más recientes de esta tendencia se produjo en pleno centro de la ciudad. En julio del año pasado cerró la oficina que el Banco Santander mantenía en el número uno de la Praza da Peregrina.
El cierre de esta sucursal supuso la desaparición de otro punto tradicional para retirar efectivo y realizar operaciones bancarias presenciales.
La reducción de oficinas ha afectado especialmente a personas mayores o a quienes prefieren realizar gestiones en persona, lo que ha generado debate sobre la inclusión financiera en muchas ciudades españolas.
El auge de los cajeros en comercios
Ante esta situación, algunas empresas han desarrollado soluciones alternativas para mantener el acceso al efectivo. La instalación de cajeros automáticos en comercios es una de las fórmulas que está ganando presencia.
Este modelo presenta varias ventajas:
- Permite ampliar la red de cajeros sin abrir nuevas sucursales
- Reduce costes operativos para las entidades financieras
- Aprovecha locales con tránsito constante de clientes
- Acerca el acceso al efectivo a barrios con menos oficinas
Lavanderías de autoservicio, supermercados o estaciones de servicio se han convertido en ubicaciones habituales para este tipo de dispositivos.
Un cambio en la forma de acceder al dinero
El caso de la Praza de Barcelos simboliza una transición en la relación entre ciudadanos y servicios bancarios. Lo que antes estaba concentrado exclusivamente en oficinas ahora empieza a aparecer en espacios cotidianos del barrio.
Mientras el número de sucursales disminuye, la red de cajeros alternativos intenta compensar esa reducción con nuevos puntos de acceso al efectivo.
Por eso, el hecho de que Barcelos estrena cajero automático en una lavandería no es solo una curiosidad urbana. También es una muestra visible de cómo el sector financiero está cambiando y de cómo los servicios bancarios empiezan a integrarse en lugares cada vez más inesperados del día a día.