Fiscal renunciado en caso ProCultura denuncia “espionaje” y ambiente hostil en el Ministerio Público
El fiscal adjunto saliente de Antofagasta, Eduardo Ríos, afirmó que existieron prácticas de “espionaje” y un ambiente laboral hostil durante su labor en el Ministerio Público, en el marco de su renuncia tras los reveses institucionales en el caso ProCultura y el rechazo al desafuero del gobernador Claudio Orrego.
En conversación con Tele13 Radio, Ríos explicó que su salida responde a un quiebre profundo con la jefatura regional, señalando que se registraron situaciones que, a su juicio, constituyeron persecución, aislamiento y hostigamiento. “Situaciones tan claras como espionaje clandestino en mi actividad laboral”, sostuvo el persecutor.
El fiscal relató que detectó que conversaciones internas con su equipo eran posteriormente reproducidas en correos institucionales, lo que calificó como una práctica irregular. “Todo lo que yo realizaba se informaba a mis espaldas”, afirmó, agregando que estas acciones no solo lo afectaban a él, sino también a su equipo de trabajo.
Respecto al caso ProCultura, Ríos descartó que se trate de un fracaso investigativo, señalando que la causa continúa vigente y que aún existen múltiples aristas en investigación a nivel nacional. Además, recordó que el Ministerio Público mantiene la posibilidad de reformalizar a los involucrados.
En relación con las críticas por filtraciones de antecedentes de la carpeta investigativa, el fiscal defendió el rol de la prensa, señalando que en una sociedad democrática la libertad de información es fundamental, especialmente en casos de alta complejidad que deben ser conocidos por la opinión pública.