Pedro Sánchez activa España Crece: la quita del 30% que cambia la vivienda asequible
España Crece: el nuevo eje económico de Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha situado el fondo soberano España Crece en el centro de su estrategia económica para 2026. El vehículo inversor, gestionado por el Instituto de Crédito Oficial, nace con tres objetivos declarados: reforzar el mercado de capitales, mejorar la productividad y aliviar la presión estructural sobre la vivienda.
Según detalla el propio ICO en su portal oficial Instituto de Crédito Oficial, el organismo canaliza financiación pública mediante préstamos, avales y fórmulas de coinversión. En este caso, el esquema será más ambicioso y buscará atraer capital privado para escalar el impacto.
La novedad que estudia el Ejecutivo es introducir una quita de hasta el 30% en los préstamos concedidos a promotores y constructores que desarrollen vivienda destinada al alquiler asequible. Esta reducción parcial de deuda actuaría como incentivo directo para compensar los bajos márgenes tradicionales de este tipo de promociones.
Préstamos a 40 años y tramos no reembolsables
El diseño financiero combina financiación a largo plazo, con vencimientos de hasta 40 años, y tramos no reembolsables. Además, se contemplan aportaciones destinadas a reforzar los fondos propios de los vehículos de promoción.
El objetivo es mejorar la viabilidad económica de operaciones que, hasta ahora, resultaban poco atractivas para el capital privado. La quita permitiría ajustar el riesgo y elevar la rentabilidad esperada sin trasladar el coste al inquilino final.
13.300 millones como punto de partida
Para su despliegue inicial, España Crece contará con una inyección de 13.300 millones de euros. De ese total, 10.500 millones proceden de préstamos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con fondos Next Generation, mientras que 2.800 millones corresponden a transferencias no reembolsables.
El Ejecutivo calcula que este capital podría movilizar en torno a 120.000 millones en financiación agregada gracias al efecto multiplicador de la coinversión. La vivienda será el primer destino estratégico, con una previsión de hasta 15.000 nuevas viviendas anuales en régimen de alquiler asequible.
El déficit estructural que presiona el mercado
La apuesta por España Crece se produce en un contexto de déficit estructural de vivienda. El Banco de España ha estimado que el desequilibrio acumulado supera las 400.000 viviendas en el periodo 2022-2024, con previsiones de añadir más de 100.000 unidades adicionales en 2025.
Estas cifras sitúan el déficit total en torno a las 700.000 viviendas, una brecha que explica el encarecimiento sostenido del alquiler y la compra en las principales ciudades.
Reacciones del sector inmobiliario
Las primeras valoraciones han sido prudentes. Portales inmobiliarios y asociaciones sectoriales reconocen el cambio de paradigma que supone implicar de forma directa al capital privado con incentivos financieros explícitos.
No obstante, advierten de que 15.000 viviendas anuales, aunque relevantes, resultan insuficientes para cerrar la brecha estructural en el corto plazo. El efecto dependerá de la velocidad de ejecución y de la capacidad real de movilizar inversión.
El papel de los fondos de inversión
Desde el ámbito de la inversión institucional se insiste en la necesidad de conocer el detalle técnico del instrumento. Los fondos de inversión y de pensiones suelen concentrarse en activos cotizados, por lo que su participación dependerá del diseño final y de las garantías ofrecidas.
España Crece pretende actuar como catalizador, reduciendo riesgo mediante avales públicos y quitas parciales. Este esquema busca generar un entorno atractivo para inversores que hasta ahora se mantenían al margen del segmento asequible.
Un fondo soberano con características propias
El fondo soberano español no replica los modelos tradicionales vinculados a recursos naturales, como ocurre en otros países. En lugar de nutrirse de excedentes energéticos, se apoya en financiación europea y en capacidad presupuestaria estatal.
Su estructura permitirá invertir en diferentes activos, desde participaciones empresariales hasta instrumentos vinculados al desarrollo inmobiliario. En el caso de la vivienda, la combinación de capital, avales y préstamos con quita configura un modelo híbrido inédito en el mercado español.
La medida central, la quita del 30% en préstamos ligados a España Crece, marca un punto de inflexión en la política de vivienda de Pedro Sánchez. El Ejecutivo busca así reequilibrar la ecuación financiera de la promoción asequible y acelerar la construcción de nuevas unidades en un contexto de fuerte tensión residencial.
El calendario de activación aún no está cerrado. Sin embargo, el Gobierno pretende que España Crece actúe como palanca estructural una vez concluya el programa europeo Next Generation. La evolución del mercado y la respuesta del capital privado determinarán si la quita se consolida como herramienta permanente dentro del nuevo fondo soberano.