El Ibex 35 cede ante la tensión geopolítica
Sesión marcada por las pérdidas en los principales índices internacionales debido al aumento de las tensiones en Oriente Medio. La incertidumbre geopolítica volvió a teñir de rojo a los mercados, con especial impacto en Europa.
El Ibex 35 se vio arrastrado por este contexto adverso y pasó buena parte de la jornada por debajo de los 18.000 puntos. Entre los valores más castigados destacaron varias compañías del sector utilities, afectadas por el repunte en la rentabilidad de los bonos. El encarecimiento del petróleo, impulsado por la tensión entre Washington y Teherán, alimenta las expectativas de mayor inflación. Esto, a su vez, presiona al alza los tipos de interés de la deuda y penaliza especialmente a las empresas con altos niveles de apalancamiento.
También sufrieron los sectores más cíclicos, como la banca, las constructoras y el consumo discrecional. Las compañías vinculadas al turismo registraron descensos ante el encarecimiento del crudo y el riesgo de alteraciones en las rutas comerciales si el conflicto se intensifica.
En contraste, Repsol logró desmarcarse del tono negativo tras presentar unos resultados superiores a lo previsto por el mercado, pese a la volatilidad del precio del crudo y los niveles de producción. La energética anunció además un incremento del dividendo por encima del euro por acción, elevando el retorno total al accionista —entre dividendos y recompra de acciones— hasta los 1.900 millones de euros, un 5,5% más que en 2025, lo que fue bien recibido por los inversores.
En Estados Unidos, el S&P 500 frenó su intento de recuperación después de tres sesiones al alza, después de una caída liderada por el sector tecnológico. Donald Trump señaló que Estados Unidos debe alcanzar un “acuerdo relevante” con Irán y apuntó que los próximos diez días serán determinantes. En el ámbito empresarial, Walmart avanzó tras superar las previsiones de ventas en EE. UU., mientras que surgieron nuevas inquietudes en Wall Street en torno a Blue Capital, firma de crédito privado que suspendió los reembolsos en uno de sus fondos más destacados.
En el mercado de materias primas, el petróleo volvió a ser el centro de atención. Uno de los mayores riesgos ante la escalada con Irán sería el posible cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de crudo.
El oro volvió a situarse por encima de los 5.000 dólares la onza, impulsado por la búsqueda de activos refugio ante la incertidumbre geopolítica y la expectativa de nuevas decisiones de la Reserva Federal sobre los tipos de interés. El viernes se conocerá el dato del PCE, indicador preferido por la Fed para medir la inflación, así como posibles novedades sobre un fallo del Tribunal Supremo relacionado con los aranceles.
Por su parte, el bitcoin continuó retrocediendo, afectado por el clima de incertidumbre macroeconómica global que está lastrando a los activos digitales.
Manuel Pinto
Analista de mercados