Se abre juicio contra el alpinista acusado de homicidio tras dejar sola a su novia en la montaña más alta de Austria y morir congelada
El banquillo de Innsbruck sienta a Thomas Plamberger, un alpinista de 37 años acusado de homicidio imprudente grave. Según los datos que maneja la Fiscalía de Innsbruck, el procesado actuó como un guía de facto, asumiendo una posición de garante sobre su pareja, Kerstin Gurtner. La acusación sostiene que Plamberger aprovechó su superioridad técnica para embarcar en una expedición de riesgo extremo a una mujer que carecía de la experiencia mínima necesaria para afrontar un coloso de casi 3.800 metros.
Los hechos, ocurridos a finales de enero de 2025, dibujan una cadena de errores fatales. La pareja inició el ascenso con un retraso injustificable, permitiendo que la noche los atrapara en la zona más crítica. Además, el equipo de la víctima era totalmente inadecuado: calzado incapaz de resistir vientos de 74 km/h y temperaturas gélidas que convirtieron la ascensión en una trampa mortal.
El silencio ante el helicóptero
La actuación de Plamberger durante las horas más dramáticas resulta, para los investigadores, incomprensible. A las 22:50 horas, un helicóptero de rescate sobrevoló la zona tras recibir avisos de terceros, pero el acusado no emitió señal de socorro alguna. Tras una comunicación confusa con la policía, el alpinista silenció su teléfono y abandonó a Gurtner, exhausta y a la intemperie, para buscar ayuda por su cuenta tres horas después.
Mientras la defensa intenta desviar la carga de la prueba hacia una supuesta lentitud de los equipos de emergencia, la Fiscalía es tajante: fue el propio acusado quien bloqueó la posibilidad de un rescate temprano al no reportar la gravedad de la situación hasta las 03:30 de la madrugada. Para entonces, la hipotermia de la joven ya era irreversible.
El hallazgo del cuerpo de Kerstin Gurtner a las diez de la mañana siguiente cierra un episodio que marcará jurisprudencia. Plamberger se enfrenta ahora a una condena de hasta tres años de prisión, un veredicto que servirá de recordatorio sobre las consecuencias penales de la temeridad en las cumbres, donde la confianza nunca debe sustituir a la prudencia técnica.