La investigación promovida en torno al exconcejal socialista del Ayuntamiento hispalense Rafael Pineda afronta no pocos escollos, que obstaculizarían el esclarecimiento de sus supuestas gestiones como jefe de gabinete en la Delegación del Gobierno en Andalucía en favor de su esposa y del responsable del local hostelero Green House de Gines; presuntos hechos que supondrían delitos de tráfico de influencias, cohecho, prevaricación, uso de información privilegiada y corrupción entre particulares. Así queda de relieve en los informes de la Unidad Central Operativa ( UCO ) de la Guardia Civil incorporados a la causa y recogidos por este periódico, documentos en los que llama la atención las vicisitudes sufridas por un ordenador portátil y un dispositivo tipo tablet entregados por la Delegación del Gobierno en Andalucía a Pineda para las funciones de su cargo, del que habría dimitido el 31 de agosto de 2025. Pineda, al detalle, ejerció como jefe de gabinete en la Delegación del Gobierno en Andalucía en una primera etapa comprendida entre 20 de julio de 2018 y el 24 de febrero de 2020, de la mano de su padrino político, el actual vicepresidente primero de la mesa del Congreso Alfonso Rodríguez Gómez de Celis; y en un segundo periodo del 12 de abril de 2021 hasta la citada fecha del último día de agosto de 2025. En ese sentido, en recientes informes aportados a las actuaciones por la UCO figura que el 2 de diciembre de 2025, una responsable de la Delegación del Gobierno en Andalucía entregó voluntariamente a los investigadores los dos citados equipos electrónicos corporativos oficiales, un ordenador portátil y un dispositivo tipo tablet , una vez que Pineda los había devuelto a dicho departamento el 28 de noviembre de 2025, es decir casi tres meses después de su dimisión como jefe de gabinete en la Delegación, que le había requerido expresamente que depositase ambos dispositivos. Los agentes procedieron entonces a precintar ambos dispositivos y ya el 11 de diciembre del año pasado, previa autorización judicial, acometieron el desprecinto de ambos aparatos para su clonado y análisis en busca de información que pudiera arrojar luz a las actuaciones; merced a las cuales el martes fueron detenidos Pineda, su esposa Olga Pérez, el que fuera jefe de servicio de Terciarios de la empresa municipal Emvisesa D. M.L. y otros dos varones que habrían sido socios de la mujer del exedil. Las actuaciones, en ese sentido, incluyen en dicha calidad de supuestos socios a J.L.G.C. y J.G.A.L. El primero es considerado «clave» por los agentes en la compra de la finca de Emvisesa, por cuya venta apenas unos meses después la empresa de la mujer de Pineda habría obtenido un pingüe beneficio de 2,2 millones de euros; mientras el segundo habría favorecido desde su puesto en una empresa del conglomerado de Burger King que una de las sociedades de dicho grupo adquiriese tales terrenos, con un gran sobrecoste con relación a su precio inicial de compra. Los cinco detenidos, en cualquier caso, se sentaban este pasado miércoles por la mañana ante la juez de la plaza número diez de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sevilla, ante la cual se acogieron a su derecho constitucional a no declarar, siendo finalmente puestos en libertad con cargos por los mencionados delitos. Además, y como medida cautelar, la jueza instructora ordenaba respecto a los cinco investigados la anotación preventiva en el Registro de la Propiedad de la prohibición de que puedan disponer de sus bienes inmuebles y bienes muebles, así como el bloqueo y embargo de los saldos de sus cuentas bancarias, en ambos casos tanto respecto a sus personas físicas como de las sociedades que posean. El caso es que volviendo al ordenador y el dispositivo tablet devueltos por Pineda a la Delegación del Gobierno en Andalucía casi tres meses de dejar su puesto en dicho departamento; los agentes se encontraron con una sorpresa a la hora de desprecintar tales aparatos para su clonado y análisis. Y es que según figura en los informes, a los investigadores no les fue posible iniciar el funcionamiento de ninguno de los dos dispositivos «con ningún sistema operativo», porque al activar los mismos sus pantallas tan sólo mostraban el software básico de entrada o salida, o sea «la BIOS». «Esta situación suele ser un indicativo de que los dispositivos han sido completamente formateados, no pudiéndose acceder a la información que estos hubiesen contenido antes de dichos procesos de formateo, extremos comprobados mediante herramientas informáticas forenses», lamentan los agentes en su informe. Es más los investigadores incluso acabaron abogando por la devolución de ambos dispositivos a la Delegación del Gobierno en Andalucía, extremo finalmente autorizado por vía judicial el pasado 26 de enero. Pero los inconvenientes afrontados por los agentes van más allá, pues después de que fuese requerido a la Delegación del Gobierno la remisión de copia de la cuenta corporativa de correo electrónico de Pineda, dicho departamento remitió los correos relativos al periodo comprendido entre el 8 de septiembre de 2022. Pineda, recordémoslo, ejerció como jefe de gabinete entre el 20 de julio de 2018 y el 24 de febrero de 2020; y después del 12 de abril de 2021 hasta el 31 de agosto de 2025. Y es que según la Delegación, «en septiembre de 2022 se realizó la migración del sistema de gestión de las cuentas de correo corporativas, dando la imposibilidad de recuperar la información contenida en la cuenta de correo» de Pineda en el periodo previo a septiembre de 2022. Ante ello, la Delegación solicitó al servicio de informática del Ministerio de Política Territorial una copia o «backup» de toda la información relativa al correo corporativo de Pineda, tanto respecto al gestor precedente como al posterior. Fruto de ello, fue incorporado a las actuaciones un dispositivo tipo pendrive con el «backup» existente en el servicio de informática del Ministerio de Política Territorial respecto a dicha cuenta de correo, con archivos modificados en 2023 y 2025. Pero de todos modos, las actuaciones siguen adelante y la mañana de este pasado miércoles, la cúpula de la propia Emvisesa testificaba ante los investigadores.