Bolaños lo vuelve a hacer: felicita el Ramadán pero se "olvida" de la Cuaresma
Este miércoles 18 de febrero ha comenzado la Cuaresma del año 2026, al tener lugar el Miércoles de Ceniza. Una época importante del cristianismo y que celebran la mayoría de los españoles, teniendo lugar un periodo de 40 días antes de Semana Santa. Este año, la celebración cristiana ha coincidido con el inicio del Ramadán, importante para los musulmanes. Curiosamente, el Ministerio de la Presidencia ha felicitado a la comunidad musulmana pero se ha "olvidado" de felicitar el día a los católicos, mayoría en España.
"Deseamos a toda la comunidad musulmana en España un feliz mes de Ramadan. ¡Ramadan Mubarak!", aparece desde la tarde de hoy en la cuenta de X (antes Twitter) del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. No obstante, no hay rastro de ningún mensaje para felicitar a los cristianos.
No es la primera vez que sucede este "olvido", puesto que cada año, desde este ministerio no se felicita esta época del año, a pesar de sí hacerlo con otras comunidades minoritarias en nuestro país.
Por otro lado, los usuarios de las redes sociales no pasan desapercibido que cada fecha importante para los católicos parecen pasarla algo más por alto. Por ejemplo, a la llegada de la Navidad, el Ministerio de la Presidencia suele poner un mensaje de felicitación, pero sin ninguna referencia navideña, sino limitándose a "felices fiestas" y además, hacia la "comunidad cristiana", como si se tratara de una minoría a pesar de ser la religión mayoritaria de nuestro país.
El Papa León XIV advierte en el Miércoles de Ceniza de "un mundo que arde en llamas"
El Papa León XIV ha señalado este miércoles, en la Misa en la Basílica de Santa Sabina en Roma por el Miércoles de Ceniza, que marca el inicio de la Cuaresma, que hoy se puede sentir en las cenizas impuestas "el peso de un mundo que arde en llamas, de ciudades desintegradas por la guerra".
"Hoy podemos reconocer la profecía contenida en estas palabras y sentir en las cenizas que nos imponen el peso de un mundo que arde en llamas, de ciudades enteras desintegradas por la guerra: las cenizas del derecho internacional y la justicia entre los pueblos, las cenizas de ecosistemas enteros y la armonía entre los pueblos, las cenizas del pensamiento crítico y la sabiduría local ancestral, las cenizas de ese sentido de lo sagrado que habita en cada criatura", ha indicado. Además, ha invitado a "reconocer los pecados", así como a "levantarse y reconstruir".
"Reconocer nuestros pecados para convertirnos es ya un presagio y un testimonio de resurrección. Significa, en efecto, no quedarnos entre las cenizas, sino levantarnos y reconstruir", ha insistido.