El exjefe del ejército ucraniano arremete contra Zelenski y explica por qué fracasó la contraofensiva contra Rusia
Una nueva pelea política pone contra las cuerdas a su presidente Zelenski. El otrora poderoso ex jefe de las fuerzas armadas ucranianas, el general Valerii Zaluzhny, ha asegurado haber sido víctima de un allanamiento en su centro de mando en 2023 por parte de fuerzas de seguridad bajo el pretexto de investigar un club de striptease vinculado al crimen organizado.
Destituido en febrero de 2024, Zaluzhny fue enviado a Reino Unido como embajador en Londres, donde ha mantenido un perfil institucional alto. De hecho ha sido señalado como un posible sucesor del actual presidente, con el que acabó distanciado. En una entrevista con la agencia de noticias Associated Press, el general reconoce que existe una fractura personal y profesional con Volodimir Zelenski, contra el que arremete por sus interferencias en el terreno militar.
El que fuera jefe del Ejército ucraniano dice que hubo desacuerdos sobre la estrategia militar y la conducción de la guerra contra Rusia y señala en la entrevista que la relación se deterioró especialmente tras el estancamiento de la contraofensiva ucraniana en 2023 que debía frenar en seco a Moscú. En ese momento, añade, evitó ataques personales directos, manteniendo un tono institucional y prudente.
Zaluzhny sostiene que el fracaso de la contraofensiva de 2023 no fue un error de cálculo militar, sino una consecuencia de la interferencia política. Según su visión de los hechos, el plan original de concentrar un "puño de hierro" para cortar el corredor terrestre hacia Crimea se diluyó por la insistencia del presidente en dispersar las fuerzas en múltiples frentes. Esta "fuerza de ataque diluida" permitió a Rusia fortificar sus posiciones y condenó la operación al estancamiento. El general considera que el fracaso de la estrategia fue producto de un número irreal de tropas y de un despliegue tecnológico deficiente.
Zaluzhny relató que en 2023 se realizó un registro en su centro de mando por parte de fuerzas de seguridad y que objetivo se justificó bajo el argumento de que se buscaba un supuesto club de striptease vinculado al crimen organizado. Ese episodio, añade, fue percibido en su entorno como una maniobra para ejercer presión política o intimidación.