El fondo de Sánchez para viviendas se queda muy corto: el veredicto de los promotores inmobiliarios
- 23.000 millones
- Una cifra modesta frente a la producción real
- Valoración positiva… pero con matices
- El verdadero cuello de botella: el suelo
- 200.000 viviendas prometidas
- Colaboración público-privada bajo condiciones
El nuevo fondo impulsado por Pedro Sánchez para financiar la construcción de 15.000 viviendas al año nace, según el sector promotor, con una ambición claramente insuficiente frente a la magnitud del problema habitacional en España.
En un país donde se construyen algo más de 100.000 viviendas anuales, la cifra anunciada por el presidente representa un incremento de la oferta muy limitado.
Los promotores valoran el gesto político, pero advierten de que el impacto real puede quedarse corto, si no se actúa sobre el verdadero cuello de botella del mercado: el suelo.
23.000 millones
El anuncio de Sánchez forma parte del nuevo fondo España Crece, con el que el Gobierno pretende movilizar hasta 23.000 millones de euros para vivienda, dentro de un esquema más amplio que aspira a alcanzar los 120.000 millones, sumando recursos públicos y privados.
El instrumento estará gestionado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y se nutrirá de préstamos europeos no utilizados y de transferencias adicionales.
Sin embargo, en el sector inmobiliario la cifra clave no son los miles de millones anunciados, sino las 15.000 viviendas anuales comprometidas. Y ahí es donde surgen las dudas.
Una cifra modesta frente a la producción real
España registra actualmente un ritmo de construcción que ronda las 100.000 o 120.000 viviendas al año, según los visados de obra. En ese contexto, el objetivo del Gobierno supondría un aumento de algo más de un 10%, en el caso de que se cumpliera íntegramente.
Para la Asociación de Promotores Constructores de España (APCEspaña), esa dimensión resulta limitada, en relación con el déficit acumulado de vivienda, especialmente en las grandes áreas urbanas.
Desde la patronal subrayan a Confidencial Digital que el impacto del fondo “dependerá directamente de las condiciones concretas de los instrumentos anunciados”.
Es decir, el efecto no vendrá determinado solo por el volumen económico, sino por cómo se estructuren los préstamos, avales o aportaciones de capital, y por las condiciones financieras y regulatorias que los acompañen.
Valoración positiva… pero con matices
Desde APCEspaña reconocen que el anuncio es, en principio, una buena noticia. “Valoramos positivamente el anuncio del fondo y, en especial, la voluntad de destinar una rama específica a vivienda”, señalan.
Pero introducen una advertencia inmediata: para poder realizar una valoración en profundidad es necesario conocer el detalle técnico del diseño.
Sin esa “letra pequeña”, resulta imposible determinar si el instrumento servirá para transformar el mercado o quedará como un apoyo puntual.
La patronal insiste en una idea clave: toda dotación económica destinada a vivienda es bienvenida, pero no resolverá el problema estructural si no se interviene en la fase previa del proceso inmobiliario.
El verdadero cuello de botella: el suelo
El diagnóstico del sector es claro. El principal obstáculo para aumentar la oferta no es la financiación de las viviendas terminadas, sino la falta de activación de suelo finalista.
En España existen millones de viviendas previstas en suelo pendiente de desarrollo. Ese suelo necesita transformarse, urbanizarse y contar con financiación adecuada para así convertirse en promociones reales.
Si no se desbloquea esa fase de la cadena de valor, advierten desde APCEspaña, difícilmente aumentará de forma estructural la oferta.
Por eso, consideran que el foco debería ponerse en instrumentos que aceleren la transformación de suelo y en avales que faciliten su adquisición con destino a vivienda.
También subrayan la necesidad de financiar los costes de urbanización, un aspecto menos visible en el debate político pero determinante para que los proyectos puedan ponerse en marcha.
200.000 viviendas prometidas
El fondo España Crece no es el primer compromiso cuantificado en materia de vivienda que anuncia el presidente.
Desde 2023, Sánchez ha ido acumulando anuncios sucesivos que, sumados todos, superan ampliamente las 200.000 viviendas prometidas entre diferentes programas, planes y movilizaciones de activos públicos.
Entre ellos figuran compromisos de construcción anual, movilización de vivienda pública y utilización de suelo y activos de la Sareb.
En el sector inmobiliario existe la percepción de que muchas de esas cifras no se han traducido todavía en un volumen equivalente de viviendas efectivamente construidas o entregadas.
El nuevo fondo se presenta como un instrumento que aspira a dar estabilidad financiera a esos objetivos y a reforzar la colaboración público-privada.
Colaboración público-privada bajo condiciones
El Gobierno ha defendido que el fondo extenderá al inversor privado una “alfombra roja”, aunque ha dejado claro que no será para especular, sino para construir vivienda asequible.
Para los promotores, la clave estará en encontrar un equilibrio entre control público y rentabilidad razonable.
Si los instrumentos se estructuran adecuadamente, pueden convertirse en una oportunidad para reforzar la colaboración público-privada y aumentar la producción de vivienda asequible.
Ahora bien, insisten en que el fondo solo tendrá un efecto verdaderamente transformador si actúa como palanca para incrementar la oferta total, no si solo se limita a financiar una parte del producto final.
En ese sentido, reiteran que la financiación de urbanización y los avales para compra de suelo tendrían un impacto mucho más estructural que el apoyo exclusivo a promociones ya en fase avanzada.