¿Qué sale más barato, tener pareja o estar soltero? Un estudio lo averigua y los resultados sorprenden
El debate eterno ya no es si el amor compensa… sino si el alquiler lo hace. En plena escalada de precios, con la cesta de la compra disparada y el alquiler por las nubes, la gran pregunta es casi financiera: ¿es más caro vivir solo o tener pareja?
¿Qué dice el estudio?
El estudio de Raisin parte de una premisa clara y es aplicar la regla presupuestaria 50/30/20, según la cual el 50 % de los ingresos se destina a necesidades básicas, el 30 % a ocio y gastos personales y el 20 % al ahorro.
Para que un soltero pueda cumplir con esa regla y cubrir sus gastos mensuales, alquiler o hipoteca, alimentación, suministros, transporte, servicios digitales y equipamiento del hogar, necesitaría rozar los 60.000 euros brutos anuales.
La comparación es contundente, cada miembro de una pareja puede mantener ese mismo equilibrio financiero con un salario en torno a los 32.000 euros anuales. La razón es sencilla: muchos gastos no se duplican cuando se vive en pareja.
Por ejemplo, el alquiler o la hipoteca, la conexión a internet o determinadas suscripciones se comparten. Incluso la compra del supermercado resulta más eficiente, muchos productos se venden en formatos familiares que abaratan el precio por unidad, algo que penaliza especialmente a quienes viven solos.
La vivienda, el gran lastre económico de los solteros
Uno de los factores que más explica esta brecha es el acceso a la vivienda. El coste medio del alquiler de una vivienda de 80 metros cuadrados en España asciende a 1.176 euros al mes. Para una persona sola, este gasto supone un esfuerzo considerable.
De hecho, un soltero gasta de media 2.016 euros mensuales en alquiler y facturas, mientras que una pareja destina 2.167 euros entre ambos, es decir, 1.083 euros por persona. La diferencia es clara, cada miembro de la pareja dispone de 933 euros adicionales al mes respecto a quien vive solo.
Este desfase complica especialmente el acceso a la vivienda en propiedad. La dificultad para ahorrar obliga a muchos solteros a permanecer en el mercado del alquiler durante más tiempo, lo que perpetúa el ciclo de gasto elevado y menor capacidad de ahorro.
¿Cómo influye el dinero en el amor?
El impacto económico no se queda solo en las cuentas domésticas. También afecta directamente a las decisiones sentimentales.
Según la encuesta realizada por Raisin en enero de 2025 a población adulta en España:
- Un 37 % afirma que sigue en su relación actual o conoce a alguien que lo hace por motivos económicos.
- Un 25 % asegura que comparte vivienda con su pareja principalmente para ahorrar dinero.
- Un 21 % considera que su relación cambiaría si mejorara su situación financiera.
- Y un 11 % afirma que, en ese caso, su relación terminaría.
Las cifras dibujan un escenario en el que el factor económico no solo condiciona la convivencia, sino también la estabilidad de las relaciones.
La desventaja económica de la independencia
El análisis compara el coste mensual per cápita de tres tipos de hogar: persona sola, pareja y coste individual dentro de la pareja. El resultado es concluyente, vivir solo implica asumir un 86 % más de gasto por persona.
En un contexto de inflación persistente y encarecimiento de la vivienda, la llamada “tasa de soltería” se convierte en un desafío financiero real. Mientras que compartir gastos amortigua el impacto de los costes fijos, quienes viven solos deben asumirlos íntegramente.
La conclusión es que más allá de las decisiones personales o sentimentales, la estructura económica actual favorece la convivencia. Ser independiente puede aportar libertad, pero también exige un músculo financiero considerable.
Porque, al menos en España, el amor puede romperse… pero los gastos fijos no se dividen solos.