Así queda la clasificación de LaLiga tras la derrota del Barcelona en Girona: ojo al Real Madrid de Arbeloa
El Barcelona ha perdido en Girona y el liderato de LaLiga es para el Real Madrid de Arbeloa y esta vez con sensaciones diferentes tras ganar el sábado a la Real Sociedad. No fes un intercambio fugaz de posiciones en la tabla, de esos que apenas duran una jornada antes de que todo vuelva a su cauce. Esta vez tiene sabor a punto de inflexión, a momento en el que las piezas empiezan a encajar después de semanas de incertidumbre. Dos puntos de ventaja separan ahora a ambos equipos, con 60 para los blancos y 58 para los catalanes, ambos con 24 partidos disputados.
Un vuelco en la clasificación de LaLiga
La clasificación habla de un Real Madrid que vuelve a respirar después de una primera vuelta agónica. Álvaro Arbeloa necesitaba tiempo, resultados y paciencia para que su proyecto tomara forma, y parece que los tres elementos han empezado a confluir en el momento oportuno. Las ocho victorias consecutivas en LaLiga no son casualidad ni un simple espejismo estadístico. Hay una evolución táctica evidente, una solidez defensiva que no existía hace apenas un mes y una confianza renovada en jugadores que parecían perdidos en el laberinto de las dudas.
El triunfo ante la Real Sociedad fue más que un resultado abultado. Fue una declaración de intenciones, una demostración de que el equipo ha encontrado su identidad después de meses de búsqueda. Vinícius firmó un doblete que ratifica su mejor momento de forma, reforzado por el regreso de Alexander-Arnold al lateral derecho y con Valverde recuperando su posición natural en el centro del campo, mostró una compacidad que había brillado por su ausencia en las peores noches europeas.
¿Crisis en el Barcelona?
El Barcelona, en cambio, se tropezó precisamente cuando más necesitaba mantener el paso. La derrota en Montilivi no fue un accidente aislado sino el reflejo de un equipo que arrastra irregularidades desde hace semanas, como se vio en la goleada que recibió en el Metropolitano en la Copa del Rey. Los dos goles encajados dejaron al descubierto carencias defensivas que parecían superadas y el tanto de los azulgranas no fue suficiente para rescatar ni siquiera un punto.
La diferencia en la tabla podría haber sido mayor si el Real Madrid no hubiese perdido puntos tontos en la primera vuelta, pero ahora la ventaja de dos puntos cobra especial relevancia por el momento anímico de ambos conjuntos.
Una pelea de dos
Por detrás de los dos grandes, la clasificación dibuja una zona noble más compacta de lo habitual. El Villarreal ocupa la tercera plaza con 45 puntos pero con un partido menos, lo que le mantiene en la pelea por los puestos de Champions. El Atlético de Madrid comparte puntuación con el submarino amarillo pero ha jugado uno más, situación que refleja una temporada irregular para el equipo de Simeone, que nunca termina de despegar pero tampoco se descuelga del todo.
El quinto puesto es para el Real Betis con 41 puntos, a cuatro del Atlético y con opciones reales de meterse en la lucha europea si mantiene la regularidad en la segunda vuelta. La distancia con los puestos de arriba no es insalvable, pero tampoco cómoda. El Espanyol, sexto con 35 puntos, disfruta de una campaña más tranquila de lo esperado tras el ascenso, mientras que Celta y Real Sociedad comparten zona media con 34 y 31 puntos respectivamente. Precisamente la Real, que cayó goleada en el Bernabéu, ve cómo su irregularidad la mantiene lejos de la pelea europea.
Lo relevante de esta jornada no está tanto en los números absolutos como en el cambio de dinámicas. El Real Madrid recupera el liderato en el mejor momento posible, justo antes de medirse al Benfica en la ida del play off de Champions. La confianza es un factor determinante en el fútbol de élite y Álvaro Arbeloa ha conseguido insuflarla en un vestuario que parecía tocado después del 4-2 en Lisboa.