Cómo limpiar la goma de la puerta de la nevera paso a paso
Abrimos y cerramos la nevera varias veces al día sin pensar demasiado en lo que ocurre en sus pliegues y rincones. Mientras prestamos atención a los estantes o al cajón de las verduras, hay una parte que suele pasar desapercibida y que, sin embargo, cumple una función esencial en la conservación de los alimentos y en el consumo eléctrico del hogar.
Se trata de la junta de goma que rodea la puerta, también conocida como burlete o sello. Este componente es el encargado de asegurar el cierre hermético del electrodoméstico, evitando que el aire frío se escape y que el calor del exterior entre. Cuando está en buen estado, ayuda a mantener una temperatura estable y reduce el esfuerzo del motor.
¿Por qué es importante limpiar la junta?
La acumulación de restos de comida, polvo y humedad en los pliegues de la goma no solo genera mal olor, sino que puede favorecer la aparición de moho. Diversos organismos de seguridad alimentaria, como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), recomiendan mantener limpios los electrodomésticos que están en contacto con alimentos para prevenir contaminaciones cruzadas.
Además, si la suciedad se incrusta y la goma se deteriora, el sellado pierde eficacia. El frigorífico necesita entonces trabajar más para mantener la temperatura interna, lo que incrementa el consumo energético. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), un mal mantenimiento puede influir en la eficiencia de los aparatos eléctricos del hogar.
Por eso, dedicar unos minutos a esta tarea puede traducirse en mayor higiene, mejor conservación de los alimentos y ahorro en la factura de la luz.
Los materiales necesarios son los siguientes
- Paños de microfibra o trapos suaves
- Cepillo de dientes de cerdas suaves o bastoncillos de algodón
- Agua tibia
- Bicarbonato de sodio
- Vinagre blanco de limpieza
- Limón (opcional)
- Peróxido de hidrógeno (opcional, para zonas con moho)
- Un poco de vaselina
También es recomendable consultar el manual del fabricante para comprobar si existe alguna indicación específica sobre productos o cuidados.
Paso a paso para limpiar el borde de la puerta
1. Desconectar y preparar la zona
Por seguridad, desenchufa la nevera antes de comenzar. Abre completamente la puerta para acceder a todos los pliegues de la junta. Con un paño ligeramente humedecido, retira primero los restos visibles de suciedad.
Si sospechas que hay moho, puedes aplicar previamente un poco de peróxido de hidrógeno en la zona y dejarlo actuar unos minutos antes de limpiar.
2. Preparar la solución limpiadora
Existen dos opciones eficaces y sencillas:
- Mezclar agua tibia con una cucharada de bicarbonato de sodio.
- Combinar partes iguales de agua tibia y vinagre blanco.
Ambas soluciones ayudan a desinfectar y eliminar olores sin dañar la goma.
3. Limpiar los pliegues
Aplica la mezcla elegida a lo largo de la junta, prestando especial atención a las esquinas y ranuras donde suele acumularse la humedad. Con el cepillo de dientes suave, frota delicadamente las hendiduras. Es importante no estirar ni deformar la goma, ya que podría perder elasticidad y afectar al sellado.
Para manchas persistentes, se puede preparar una pasta espesa con bicarbonato, unas gotas de limón y un poco de agua. Aplícala sobre la zona afectada, deja actuar un par de minutos y frota con suavidad.
4. Aclarar y secar
Retira los restos del producto con un paño limpio humedecido solo con agua. Después, seca completamente la junta con otro trapo seco. Este paso es clave: la humedad retenida favorece la aparición de moho.
5. Proteger la goma
Una vez limpia y seca, aplica una capa muy fina de vaselina sobre la junta. Este sencillo gesto ayuda a mantener la flexibilidad del material y previene grietas con el paso del tiempo.
¿Cada cuánto conviene hacerlo?
Lo ideal es revisar la junta semanalmente y realizar una limpieza más a fondo al menos una vez al mes. En hogares con mucha humedad o uso intensivo del frigorífico, puede ser recomendable hacerlo con mayor frecuencia.
Un truco útil para comprobar si el sello funciona correctamente es colocar una hoja de papel entre la puerta y el marco y cerrar. Si el papel se desliza con facilidad, puede que la junta esté desgastada y necesite sustitución.
Mantener el borde de la puerta de la nevera limpio no requiere productos caros ni demasiado tiempo, pero sí constancia. Es una pequeña rutina doméstica que marca la diferencia en higiene, eficiencia y durabilidad del electrodoméstico.