Las ayudas públicas evidencian un desajuste con la realidad empresarial
Durante 2025, se publicaron ayudas por valor de más de 19.000 millones de euros en el contexto nacional, y de 6.000 millones, en un escenario marcado por una intensa actividad y una creciente complejidad regulatoria. Sin embargo, el principal reto no radica únicamente en la cantidad de fondos disponibles, sino en su distribución y adecuación a la realidad del tejido empresarial español, compuesto mayoritariamente por pymes. Así lo pone de manifiesto Wegrant en su informe «Radiografía de las ayudas públicas en 2025 y perspectivas clave para 2026». Desde el punto de vista territorial, el análisis evidencia diferencias relevantes entre las diferentes comunidades autónomas. Aunque el presupuesto medio por comunidad ronda los 540 millones de euros, existen modelos muy distintos.
Así, Cataluña y Comunidad Valenciana concentran un elevado volumen de ayudas, pero con importes medios solicitados reducidos, lo que refleja un esquema basado en múltiples convocatorias de pequeño tamaño. En contraste, Galicia y Asturias presentan proyectos empresariales de mayor dimensión pese a contar con presupuestos más limitados. Madrid, por su parte, combina un presupuesto relativamente bajo con solicitudes medias elevadas, configurando un entorno altamente competitivo.
El análisis sectorial también revela desajustes significativos. Sectores como servicios, actividades profesionales y técnicas, comercio, hostelería y construcción muestran una demanda empresarial muy superior a la cobertura financiera disponible. El sector servicios, por ejemplo, representa el 16,8 % de las solicitudes, pero solo recibe el 5 % de las ayudas publicadas. En cambio, ámbitos como industria extractiva, energía, agua y residuos concentran una parte relevante del presupuesto público pese a registrar un interés empresarial más limitado. La industria manufacturera, la agricultura y las TIC presentan un mayor equilibrio entre oferta y demanda.
En cuanto al tipo de empresa, la divergencia es especialmente notable. Las pymes concentran el 86,38 % de las solicitudes, pero solo reciben el 34,90 % de las ayudas publicadas. Por el contrario, la gran empresa acumulan más del 40 % de las ayudas, pese a representar menos del 3 % de las solicitudes. Autónomos y startups también muestran una participación inferior a su peso real en la demanda.
En cuanto a las previsiones para este año, el sistema de financiación pública entra en una fase decisiva. Con el Plan de Recuperación en su etapa final y el 31 de agosto de 2026 como fecha límite para la aprobación de nuevos hitos, los primeros meses del año concentrarán el lanzamiento de convocatorias, mientras que a partir del segundo cuatrimestre el foco estará en la ejecución y en la obtención de resultados verificables. Tras la Adenda de diciembre de 2025, quedan por activar cerca de 230 hitos que movilizarán aproximadamente 31.000 millones de euros adicionales, orientados principalmente a Energía y Clima, Tecnología, Digitalización avanzada e Industria.
En este contexto, WeGrant prepara el lanzamiento de una nueva plataforma con herramientas avanzadas de inteligencia artificial que permitirá anticipar oportunidades y optimizar la toma de decisiones estratégicas.