Los policías dudan de la ley de multirreincidencia de Junts: «No será eficaz sin medios»
La aprobación esta semana en el Congreso de los Diputados de la ley de multirreincidencia presentada por Junts fue recibida por los sindicatos de la Policía Nacional de manera agridulce. Por un lado celebran que se de luz verde a una medida que vienen relamando desde hace tiempo. Pero por otro, dudan de su utilidad si no se dota de la capacidad necesaria para llevarla a cabo.
La norma aprobada pretende endurecer las penas para individuos que reincidan reiteradamente en hurtos y delitos leves, incluso con penas que pueden alcanzar hastatres años de prisión y medidas cautelares de prohibición de acercamiento a determinados lugares, así como sanciones agravadas para delitos de estafa menores si se cometen de forma reiterada.
El Sindicato Unificado de Policía (SUP), cree que «el endurecimiento penal por sí solo no será eficaz si no va acompañado de medios suficientes, agilidad procesal para dictaminar sentencias y ejecución efectiva de las resoluciones», según fuentes consultadas por LA RAZÓN.
«La reiteración constante en delitos contra el patrimonio genera un grave impacto en la convivencia, en el pequeño comercio y en la percepción de seguridad ciudadana», continúan. Uno de los puntos que más fricción política ha generado es la idea de que la ley se ha concebido para perseguir a los inmigrantes. Las administraciones han sido reticentes hasta el momento a dar datos estadísticos de la nacionalidad de este perfil delictivo.
Para el sindicato, «en el caso de condenados extranjeros, esta reforma puede tener un impacto relevante al reforzar la valoración jurídica de la reiteración delictiva. No obstante, recordamos que la eficacia real dependerá de la coordinación entre jurisdicción penal y vía administrativa, así como de la ejecución efectiva de las expulsiones cuando legalmente proceda. La seguridad jurídica exige coherencia entre condena y consecuencia».
Jupol, por su parte, valora positivamente que la medida haya sido aprobada por una «amplia mayoría parlamentaria» –votaron a favor el PP, el PSOE y Junts– pero alerta de que «el debate político ha convertido una cuestión de seguridad pública en un instrumento de negociación partidista, y que la norma aprobada carece de medidas efectivas y operativas que realmente permitan a los efectivos policiales y al sistema judicial combatir con eficacia la delincuencia reiterada y organizada», apunta en un comunicado consultado por este medio.
El sindicato denuncia que la iniciativa se ha tramitado más como un gesto de recomposición política que como una respuesta estructural a la inseguridad ciudadana.
La reforma penal, concebida originalmente para intensificar el castigo a delitos repetidos de hurto, estafa y otros ilícitos menores, representa, a juicio del sindicato, «una respuesta insuficiente y tardía ante un grave problema de seguridad ciudadana que afecta diariamente a policías nacionales y a la sociedad en general».