Habid, ciudadano con DNI español y 28 años en el país, denuncia racismo al alquilar: “Ven mi nombre y me bloquean”
Conseguir una vivienda en España no es sencillo. Los propietarios han endurecido las condiciones para el alquiler y no solo a nivel de precios, que han subido considerablemente. La imposibilidad de desalojar a los inquilinos vulnerables durante los últimos años ha llevado a que los procesos de selección sean más rígidos, exigiendo algunas condiciones mínimas. Javier Medina, dueño 11 pisos entre Cataluña y la Comunidad Valenciana, detalló las suyas: "Pedimos la nómina, es decir, que tenga contrato de trabajo, y el DNI para ver que no haya impagos previos".
Las condiciones deben ser igualitarias y no se pueden establecer condiciones por motivos discriminatorios como la orientación sexual o la nacionalidad. El Gobierno sancionó con 10.000 euros a una inmobiliaria por negarse a alquilar un piso a un hombre en Mataró. Este tipo de casos cada vez está más a la orden del día y Habib, la víctima que lleva 28 años en España, denunció la situación en Espejo Público.
La nacionalidad le impide alquilar
El padre de familia buscaba un piso más amplio tras el nacimiento de su tercer hijo: "Nadie me llamaba", lamentó. Confiesa haber investigado y lo tiene claro: "No me quieren alquilar por mi nombre aunque llevo 28 años en España y tengo DNI español". No es un recién llegado, tiene todo en regla y además cuenta con otro de los condicionantes que más exigen los propietarios: "Tengo bastante solvencia económica y contrato indefinido desde hace más de diez años".
La falta de solvencia económica es uno de los motivos que lleva a los propietarios a echarse atrás en el alquiler, pero en este caso no es así y cumple todos los requisitos para ser una persona fiable a la hora de alquilar. Ni siquiera logró llegar a hacer una visita presencial durante su búsqueda: "Ven el nombre y ya bloquean". No entiende nada: "Ni siquiera me dan la oportunidad de hablar o enseñarles mis medios económicos. De entrada, ya te bloquean".
Su abogado desvela el proceso
Conseguir las sanciones o simplemente un nuevo lugar donde vivir no es sencillo y Miguel Ruiz, su abogado, explica cómo sucedió todo: "Habid ha hecho una labor de investigación tremenda y ha tenido una paciencia y una perseverancia tremenda durante cuatro años". Nunca se ha rendido: "Ha denunciado a dos agencias inmobiliarias hasta que por fin, tras mucha insistencia ha llegado a la oficina de igualdad de Cataluña".
Consiguieron llegar a ello de forma sencilla: "La forma ha sido comparar dos respuestas. La que le dan a él y la otra de un compañero de trabajo con nombre y apellidos catalanes. La respuesta hacia él es evasiva y con el compañero está llena de facilidades". Son dos mundos: "Al compañero le dan una cita". Presentaron como pruebas los correos electrónicos y la grabación de las llamadas y, a la duodécima denuncia, consiguieron que saliera adelante. Pese a ello, sigue viviendo en su casa inicial: "No hay forma".