El Pentágono prepara el envío de un segundo portaaviones a Oriente Medio ante una posible operación contra Irán
Pese a los avances producidos por el inicio de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, la presencia militar del Pentágono en Oriente Medio sigue creciendo en previsión de una posible intervención armada en la región para derribar al régimen de los ayatolas. Según el Wall Street Journal, las fuerzas armadas norteamericanas han dado la orden para enviar un nuevo portaaviones a la zona, donde ya se encuentra el USS Abraham Lincoln desde hace semanas. Si finalmente Donald Trump da el visto bueno, en las próximas semanas se unirá el portaaviones USS George H.W. Bush, que actualmente está completando una serie de ejercicios frente a las costas de Virginia en Estados Unidos.
Esta noticia se conoce horas después de la reunión de Trump con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca para hablar sobre las negociaciones con Irán. En dicho encuentro, el presidente de EEUU declaró su preferendia por agotar la vía diplomática antes que recurrir a las armas, lo que supondría una guerra abierta contra el principial adversario americano en la región, dotado de una gran arsenal de misiles balísticos.
Estados Unidos ha incrementado su potencia de fuego en la región en las últimas semanas. El despliegue de un segundo portaaviones supondría la primera vez que hay dos portaaviones en la región en casi un año, cuando el USS Harry S. Truman y el USS Carl Vinson estaban en Oriente Medio para luchar contra los rebeldes hutíes de Yemen en marzo de 2025.
Analistas militares consideran que EEUU no tiene actualmente una potencia aeronaval suficiente para desarrollar una operación militar sostenida en el tiempo. La llegada de otro portaaviones con sus aviones embarcados y sus buques de escolta equipados con sistemas defensivos Aegis reforzaría las fuerzas que se concentran en la región ante un posible conflicto con Irán.
Estados Unidos siguen enviando a la zona más aviones de combate. Este miércoles despegaron varios cazas F-35 de la Guardia Nacional Aérea de Vermont desde la Base Aérea de Lakenheath, en el Reino Unido, hacia la base de Muwaffaq Salti, en Jordania, según publica The War Zone, que asegura que un segundo grupo de aviones F-35A se encuentra actualmente en la base estadounidense de Morón, en España, y que podrían dirigirse también a Jordania. El citado medio revela que todos estos aviones participaron en la operación para secuestrar al presidente venezolano Nicolás Maduro.
La presencia militar estadounidense es ahora más numerosa en Oriente Próximo. Junto al portaaviones Lincoln hay al menos otros nueve buques de guerra, incluidos varios destructores de misiles guiados de la clase Arleigh Burke, y más de 30.000 soldados en las bases que el Pentágono tiene disenadas por la región. Se da por hecho que existen también submarinos de propulsión nuclear en la zona, pero su ubicación se desconoce por motivos de seguridad.
Trump ha recordado en los últimos días que es mejor para Irán alcanzar un acuerdo: "Tienen que posicionarse. Tenemos mucho tiempo. Si recuerdan lo de Venezuela, esperamos un buen rato. Y no tenemos prisa. Tenemos muy buenas conversaciones con Irán". La prensa estadounidense asegura que Netanyahu viajó a Washington con la esperanza de convencer a Trump para que no acepte ningún acuerdo que no incluya frenar las ambiciones nucleares de Irán y eliminar su enorme arsenal de misiles.