El Ingreso Mínimo Vital sube un 11,4%: la ayuda media alcanza los 546,8 euros en enero
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) es una prestación de la Seguridad Social que se puso en marcha en 2020 para garantizar unos ingresos mínimos a las personas y hogares en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de prevenir la pobreza y la exclusión social cuando no se dispone de recursos suficientes para cubrir las necesidades básicas.
El Gobierno aprobó a finales de 2025 que el IMV se revalorizaría un 11,4% este año, por tanto, esta ayuda ha comenzado 2026 con un incremento significativo en su cuantía. El Ingreso Mínimo Vital llegó en enero a 798.312 hogares, en los que viven 2,4 millones de personas. La cuantía media de la prestación se situó en 546,8 euros mensuales por hogar, lo que elevó la nómina total a 457,7 millones de euros.
El 41% de las personas que reciben el IMV son niños y adolescentes, un total de 1.001.789. De hecho, más de dos tercios de los hogares cubiertos por el IMV conviven con menores de edad. En concreto, 552.281 familias, el 69,1% del total, tienen hijos a cargo. Dentro de este grupo, 135.204 hogares son monoparentales, en su mayoría encabezados por mujeres.
El complemento de ayuda para la infancia amplía la red de protección
Dentro del IMV, el complemento de ayuda para la infancia (CAPI) se consolida como una de las principales herramientas contra el riesgo de pobreza entre los menores. En enero, 552.300 hogares percibieron esta ayuda, con una media de 66 euros por menor y 119,7 euros por hogar con menores. Las cuantías varían en función de la edad:
- 115 euros al mes para menores de 0 a 3 años.
- 80,5 euros entre 3 y 6 años.
- 57,5 euros entre 6 y 18 años.
Este complemento puede percibirse de forma independiente al IMV, ya que cuenta con umbrales de renta más amplios. De este modo, no solo protege a hogares en situación de pobreza severa, sino que también alcanza a familias con rentas bajas o moderadas.
Más de 3,4 millones de personas beneficiadas desde su creación
Desde su puesta en marcha, el Ingreso Mínimo Vital ha dado cobertura a más de 3,4 millones de personas, de las que más de 1,4 millones son menores de edad. La edad media de los beneficiarios se sitúa en 28,4 años, lo que convierte al IMV en un apoyo relevante para jóvenes en riesgo de exclusión. Si se excluye a los titulares de la prestación, la edad media desciende hasta los 20,1 años.