Coordinarse en la urgencia, la vital tarea de los servicios de emergencias
El mal tiempo que azota España no cesa, con un cúmulo de borrascas y temporales encadenados que ha dejado precipitaciones persistentes desde hace semanas en nuestro país. En algunas partes, la nieve o el granizo se ha hecho acto de presencia, pero la lluvia, principal protagonista, ha dejado momentos terribles y de tensión por el acumulado de agua que han complicado la situación en numerosos puntos de la Península, especialmente en el suroeste. Ríos desbordados, poblaciones inundadas y ciudadanos que han tenido que ser desalojados de sus viviendas y reubicados en otros lugares, además de los daños materiales y agrícolas que alcanzan cifras millonarias.
En unos momentos tan complicados, la movilización y coordinación de los servicios de emergencias es primordial. En este sentido, Íñigo Vila, director de Emergencias de Cruz Roja, atiende a LA RAZÓN ante unas previsiones que no son favorables en los próximos días con la lluvia sin dar tregua. Cuenta cómo la organización trabaja con el resto de servicios de emergencia en la actuación y coordinación para movilizar los medios necesarios. "Sean los tradicionales o también medios extraordinarios en los casos más críticos y en función de las circunstancias", dice a este periódico.
Desde la llegada de la borrasca Leonardo a principios de febrero, y con la vista puesta en otros temporales que mantienen en vilo a España, Andalucía está siendo la región más afectada, con avisos naranja y rojo por lluvias e inundaciones, sobre todo en Grazalema o el Campo de Gibraltar (Cádiz) y Ronda (Málaga). Cruz Roja se ha coordinado con la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), el servicio 112 y de los ayuntamientos de las zonas más afectadas, activando sus equipos del área de Socorros, y ha desplegado albergues, ambulancias, embarcaciones y vehículos de rescate en distintos puntos de la comunidad según las necesidades para garantizar el control de la situación.
"Debemos apoyar a estos lugares lo más que lo necesiten, ahora el objetivo es salvar vidas, y una vez que pase lo peor, hacer una evaluación de los daños materiales para la consiguiente reconstrucción y recuperación lo antes posible, y volver rápido a la normalidad", añade Vila.
Así se prepara Cruz Roja con el resto de servicios de emergencia par afrontar situaciones como las borrascas y los temporales
Con su objetivo principal de salvaguardar vidas humanas y prestar apoyo a los damnificados y efectuar posibles rescates si fuera necesario, deben estar preparados desde antes de que puedan darse estas circunstancias. Para ello, están en continua preparación a lo largo del año con "distintos ejercicios, a veces desde mesa y objetos de estudio, otras veces más prácticos, para tratar que todo salga bien". Asimismo, cuentan con las funciones de evaluar los riesgos y activar los protocolos correspondientes para poder dar una respuesta inmediata conjunta, así como mantener la comunicación en todo momento.
"Estudiamos bien las situaciones, y en estos casos, estudiamos bien los cauces y crecidas a la que se puedan llegar o el agua acumulada que pueda haber. Aquellos que nos dedicamos al ámbito sanitario, social, de seguridad, de evacuación... Sea cual sea, lo importante es tratar de que sea una coordinación fluida", aclara Vila, añadiendo que "también participamos en simulacros que hace la UME y trabajamos con aquellos que tienen una primera línea de respuesta y especial atención a personas, lo que facilita la actuación inmediata y tener más conocimiento interno".
"Tratamos de estar preparados desde antes, durante, y después con la asistencia necesaria para apoyar a todos los ciudadanos"
El director de Emergencias de Cruz Roja explica que la organización participa en el día a día en colaboración con el resto del sistema de protección civil y de los diferentes ayuntamientos y autonomías, así como el Gobierno Central. Cada uno de estos servicios de emergencia reciben los avisos y alertas ante posibles urgencias para estar preparados "desde antes, durante, y después con la asistencia necesaria para apoyar a todos los ciudadanos y las pérdidas materiales que hayan podido sufrir, así como labores de limpieza y demás actividades necesarias". "Esto está engrasado de manera constante, participamos en los espacios de coordinación a todos los niveles y estamos habituados con ellos sea por meteorología u otro riesgo".
"Para las labores de coordinación tenemos un representante de Cruz Roja junto a otro de UME, otro de Guardia Civil... Y así con el resto de servicios de emergencia. Al final ese equipo de diferentes organismos es el que va tomando decisiones, maneja la información y sigue la última hora y actualidad en todo momento. Así se elige posteriormente quién puede hacer qué, dónde, cómo y demás cuestiones".
Mientras Marta pasa por España y se acerca Nils, la próxima borrasca que azotará la Península Ibérica, Cruz Roja y el resto de servicios de emergencia continúan siguiendo la actualidad para posibles despliegues en el punto que sea necesario. Según ha informado la propia organización, más de 700 personas fueron atendidas en Andalucía tras el paso de Leonardo, con la colaboración e intervención de 293 trabajadores y movilización de 75 recursos.
Por otro lado, gran parte de la población de varios municipios fue desalojada de manera preventiva, ante la posibilidad de que se complique la situación o de posibles crecidas de los ríos para evitar daños personales. "Intentamos hacer lo máximo posible, hay tesituras en la que no podemos llegar a absolutamente a todo, ojalá pudiéramos, pero ponemos el esfuerzo de ayudar y canalizar la ayuda como siempre ha hecho Cruz Roja".