Se llevó un partidazo
La cancha 6 de El Abierto fue testigo de una de las definiciones más ajustadas de la temporada, donde la diferencia entre la victoria y la derrota se redujo a apenas un par de pelotas. El inicio del encuentro favoreció a Esquivel,quien mostrando un juego agresivo y muy preciso logró quebrar en el momento justo para llevarse el primer set por 7-5.
Morales, lejos de desanimarse, ajustó su estrategia en el segundo parcial: empezó a jugar con mayor margen, estiró los puntos y obligó a su rival al error forzado, emparejando el trámite con un sólido 6-3 que llevó la definición a la muerte súbita.
Asi las cosas,llegamos al Súper Tie-break, una instancia donde los nervios suelen jugar un papel fundamental. Y fue allí donde Diego estuvo más fino en el cierre, consiguiendo servicios muy efectivos y defendiendo con éxito los últimos embates de Esquivel. Un ajustado 10-8 cerró uno de los mejores partidos del año,con un nivel sensacional por parte de ambos.