CAINCO 111 años
Cumplir 111 años en Bolivia representa permanencia en medio del cambio, capacidad de adaptación frente a la incertidumbre y una decisión sostenida de construir futuro incluso cuando exigió más coraje que entusiasmo. CAINCO llega a este aniversario como una institución que aprendió a leer su tiempo, a transformarse junto a su región y con la firme convicción de que el desarrollo de un país ocurre cuando producir, emprender y crear encuentran sentido colectivo.
CAINCO nació en 1915, en una Bolivia que buscaba recomponerse y en una Santa Cruz pequeña, aislada, llena de desafíos y posibilidades. Diez visionarios comprendieron entonces que el progreso requería organización, cooperación y una mirada larga. De esa intuición surgió una institución que acompañó el crecimiento de la región y contribuyó a convertirla en uno de los motores económicos del país.
A lo largo del tiempo CAINCO se consolidó como algo más que una cámara empresarial. Se convirtió en punto de encuentro, plataforma de soluciones y espacio de articulación. Desde la provisión de servicios básicos hasta la promoción de inversión, educación, financiamiento y modernización productiva, cada etapa estuvo marcada por la capacidad de responder a las necesidades del momento con propuestas concretas y visión de largo plazo.
Las crisis pusieron a prueba ese carácter. Transformaciones económicas profundas, periodos de inestabilidad, hiperinflación, pandemia y la más reciente crisis económica que el país empuja para superar. En cada uno de esos momentos, CAINCO eligió involucrarse, aportar soluciones y sostener la actividad productiva y empresarial, acompañando el camino de emprender. Esa coherencia explica su vigencia y su relevancia en el presente.
Hoy Bolivia atraviesa un punto de inflexión, después de dos décadas, se abrió la posibilidad de iniciar un nuevo ciclo. Un tiempo de reconexión con el mundo, de apertura a mercados, ideas y oportunidades. Un tiempo que exige instituciones capaces de tender puentes y de ordenar la conversación sobre desarrollo, competitividad y crecimiento inclusivo.
CAINCO asume este momento con responsabilidad histórica. Como lo ha hecho a lo largo de su trayectoria, impulsando una economía abierta, articulada e integrada al entorno global. Una economía donde conviven industrias tradicionales y nuevas economías, empresas consolidadas y emprendimientos emergentes, experiencia acumulada y talento joven. Uno de los grandes aprendizajes de estos 111 años es claro. El desarrollo auténtico ocurre cuando cada actor encuentra su lugar para crecer y aportar.
Esa visión se expresa en una agenda que promueve innovación empresarial, sostenibilidad, transformación digital y apertura de mercados. También en una convicción profunda. El sector privado es un aliado estratégico del desarrollo nacional, generador de empleo formal, inversión y movilidad social. Cuando existen condiciones claras, previsibles y modernas, el impacto trasciende a las empresas y alcanza a toda la sociedad.
CAINCO es casa para quienes producen, plataforma para quienes emprenden y punto de encuentro para quienes creen en Bolivia. Este aniversario lo vivimos como una invitación a seguir abriendo caminos para más personas, ideas, empresas y emprendedores. El crecimiento se fortalece cuando suma, cuando incluye, cuando se comparte.
Ciento once años reflejan una institución que supo renovarse, que creció abriéndose al mundo y que continuará avanzando mientras exista alguien dispuesto a emprender. Porque cuando alguien emprende, el país avanza. Y CAINCO avanza con ellos.
*Es Gerente General de CAINCO
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