La diferencia real en los grados de loft en un driver
Elegir el loft del driver no es un detalle menor. es una de las decisiones que más influyen en la distancia real que consigues desde el tee. Muchos jugadores escogen 9º porque lo asocian con potencia, mientras otros se van a lofts más altos pensando que así la bola volará más.
La verdad es que el loft afecta a varios factores a la vez, y entender cómo interactúan es lo que marca la diferencia entre un drive que impresiona y uno que realmente suma metros en el campo.
Qué hace de verdad el loft en el impacto
El loft es el ángulo de inclinación de la cara del palo, pero su efecto va mucho más allá de simplemente lanzar la bola más alta o más baja. Cuando aumenta el loft, también aumenta el spin de la bola, es decir, el efecto hacia atrás que la mantiene estable en el aire. Esa combinación entre ángulo de lanzamiento y cantidad de spin determina la trayectoria completa: cuánto sube la bola, cuánto tiempo se mantiene en el aire y con qué ángulo cae al suelo. La distancia total no depende solo de la velocidad, sino de lograr un equilibrio entre estos elementos.
Driver de 9º: potencia que exige precisión
Un driver de 9º suele producir un lanzamiento más bajo y menos spin. En manos adecuadas, esto genera trayectorias que atraviesan bien el viento y ruedan bastante al tocar el suelo. El problema es que para que funcione como se espera hace falta una velocidad de swing alta y, sobre todo, un impacto sólido con un ángulo de ataque ligeramente ascendente. Si estas condiciones no se cumplen, la bola sale demasiado baja, pasa poco tiempo en el aire y pierde carry, lo que reduce la distancia total aunque la sensación al golpear sea fuerte.
Cuando el 9º se convierte en un enemigo
Muchos jugadores amateurs no generan suficiente velocidad ni golpean claramente hacia arriba con el driver. En esos casos, el loft bajo no ayuda, sino que castiga. La bola despega poco, parece “pesada” en el aire y cae antes de lo deseado.
Además, con menos loft hay menos margen de error en impactos descentrados, lo que provoca pérdidas de distancia más notables en golpes que no son perfectos. Así, un palo que en teoría es “más largo” acaba siendo el motivo de que el jugador se quede corto.
Driver de 10.5º: equilibrio entre altura y control
El loft de 10.5º es, para muchísimos golfistas, el punto dulce. Genera un lanzamiento medio-alto acompañado de una cantidad de spin que ayuda a estabilizar la bola durante el vuelo. Eso se traduce en trayectorias más consistentes incluso cuando el impacto no es totalmente centrado. No significa renunciar a la distancia; al contrario, muchas veces se gana distancia real porque la bola se mantiene más tiempo en el aire antes de caer con un ángulo que todavía permite algo de rodada.
Por qué el 10.5º suele dar más metros de lo que parece
Visualmente, un vuelo más alto puede dar la impresión de que la bola pierde fuerza, pero la física dice otra cosa. Al permanecer más tiempo en el aire, la bola recorre más distancia horizontal antes de tocar el suelo. Además, el spin adicional reduce las curvas exageradas, por lo que también mejora la dispersión. Muchos jugadores que bajan loft intentando corregir un slice empeoran el problema; con un poco más de loft, la bola se estabiliza y vuela más recta, lo que también suma metros efectivos en el campo.
Driver de 12º: altura que se transforma en distancia
El loft de 12º lanza la bola claramente más alta y añade más spin, lo que durante años hizo que se asociara solo a principiantes. Sin embargo, para jugadores con velocidad de swing moderada o con un ángulo de ataque ligeramente descendente, puede ser la clave para desbloquear distancia.
Si la bola no se eleva lo suficiente, nunca tendrá tiempo de desarrollar un vuelo largo. Con más loft, despega mejor, se mantiene en el aire y logra un carry que compensa de sobra la menor rodada posterior.
El gran mito: menos loft no siempre es más largo
La idea de que un loft bajo garantiza más distancia es uno de los mitos más persistentes en el golf. La distancia total es el resultado de la velocidad de bola combinada con el ángulo de lanzamiento y el spin. Si cualquiera de estos factores se queda fuera del rango óptimo, se pierden metros.
Un jugador puede pegar más largo con 12º que con 9º simplemente porque su bola vuela con mejor altura y estabilidad. No se trata de pegar más fuerte, sino de que la bola vuele mejor.
Cómo identificar si tu loft te está limitando
Observar el vuelo de la bola da pistas muy claras. Si tus drives salen bajos, parecen no sostenerse en el aire y caen rápido, probablemente te falta loft. Si por el contrario la bola sube muchísimo, se frena en el aire y cae casi vertical, puede que estés usando demasiado.
El objetivo es una trayectoria alta pero penetrante, que se mantenga estable y caiga con un ángulo que todavía permita algo de rodadura. Ajustar el loft correcto muchas veces produce mejoras inmediatas sin cambiar el swing.
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