"Al borde de otro ataque de nervios"
Acabó el Bernabéu al borde de otro ataque de nervios. Normal. Ya van unos cuantos esta temporada. Se cansó Arbeloa de sacar delanteros, de hecho utilizó a todos los que tenía en el banquillo. No se entendió muy bien que Gonzalo volviera a ocupar un puesto en la banda mientras Arda Güler, que dio la mejor asistencia de todo el partido (Mbappé falló el gol a puerta vacía: su disparo se estrelló en el larguero con 1-1 en el marcador), volvía a ocupar un sitio en el banquillo. Para comer cerillas. Sí, en efecto, es muy fácil cambiarle a él, aunque luego jure en arameo.