Francisco Undurraga anuncia suspensión definitiva del “Pase Cultural”
A través de sus canales oficiales, el futuro ministro de las Culturas, Francisco Undurraga, confirmó una de las primeras medidas drásticas que adoptará la administración de José Antonio Kast al asumir el poder: la suspensión total del Pase Cultural. El beneficio, que buscaba incentivar el acceso a bienes y actividades artísticas, dejará de operar el mismo día del cambio de mando.
La decisión fue comunicada mediante un mensaje directo en el que no solo se ratificó el fin del programa, sino que también se solicitó la intervención de los organismos fiscalizadores para revisar la gestión de los recursos durante el periodo saliente. Al respecto, el futuro secretario de Estado señaló que se solicitará a la Contraloría una auditoría de oficio para investigar presuntos abusos en el uso de los fondos.
Un programa marcado por la polémica
El Pase Cultural fue implementado originalmente en 2025 como un aporte de $50.000 depositado en el Bolsillo Electrónico de la Cuenta RUT. Aunque inicialmente estaba destinado a personas de 18 y 65 años, para este 2026 el beneficio se había focalizado en jóvenes de 18 y 19 años pertenecientes al 60% más vulnerable del país, con el fin de financiar la compra de libros, música, artesanías y entradas a espectáculos.
Sin embargo, la iniciativa enfrentó duras críticas en los últimos meses tras la difusión de denuncias sobre el uso del dinero para fines ajenos a su propósito original, como la compra de alcohol. Estas irregularidades, sumadas a una ejecución presupuestaria que el año anterior no cumplió las expectativas, llevaron a que el Congreso recortara drásticamente los fondos para el presente ejercicio, dejando el presupuesto en una fracción de lo solicitado originalmente por el Ejecutivo saliente.
Cambio de prioridades en la gestión cultural
La suspensión del beneficio marca el inicio de una nueva etapa para el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Bajo el liderazgo de Undurraga, se proyecta una reestructuración de los programas de fomento con un enfoque más centrado en la fiscalización y la eficiencia del gasto público.
El fin del Pase Cultural redefine la estrategia estatal para el acceso a la cultura, un área que el gobierno entrante planea abordar priorizando la sostenibilidad de los proyectos y evitando la transferencia directa de recursos que, a su juicio, carezcan de mecanismos de control rigurosos que aseguren su destino final.