Trump elige a Kevin Warsh para presidir la Reserva Federal
Kevin Warsh, de 55 años, académico de Stanford y socio de la firma del multimillonario Stanley Druckenmillier, será a partir del próximo mes de mayo uno de los personajes más poderosos de los Estados Unidos y del mundo. También tendrá la posibilidad de ser independiente y nadie podría impedírselo durante su mandato de cuatro años como presidente de la Reserva Federal (FED), el banco central de los Estados Unidos. Tendrá el poder, inmenso, de crear y destruir dinero y, al mismo tiempo, de decidir el precio de ese dinero al fijar los tipos de interés. Donald Trump lo ha elegido convencido de que seguirá sus deseos de que reduzca el precio de dinero al mínimo para, en teoría, impulsar la economía. El presidente sueña y reclama unos tipos de interés en Estados Unidos de un 1% más o menos, frente al 3,5% actual. Warsh deberá su puesto al inquilino de la Casa Blanca, pero no estará obligado a seguir sus directrices. Existe un precedente muy cercano. Trump eligió a Jerome Powell en 2017 para presidir la Reserva Federal, en un momento en el que también barajó la opción de Warsh. En pocos meses, Trump se peleó con Powell por su negativa a bajar los tipos de interés y a partir de entonces empezó a criticarlo, insultarlo y llamarle desde "imbécil" hasta "mula testadura". La historia no tiene por qué repetirse con Warsh, pero el precedente está ahí.
La llegada de Warsh a la Reserva Federal está, por otra parte, llena de incógnitas que solo se despejarán con el tiempo. Había otros candidatos al puesto, como el economista de la Casa Blanca, Kevin Hassett, partidario declarado de reducir los tipos de interés de forma indiscriminada. La posibilidad de que fuera elegido había disparado las alarmas en el mercado de bonos y entre los operadores de bonos y hay quienes sostienen que, a pesar de todo, Trump ha optado por un personaje menos polémico. La dudas surgen por Warsh se ha mostrado partidario tanto de bajar los tipos de interés como de reducir el balance de la Reserva Federal, que algo así como recortar la cantidad de dinero en circulación. A primera vista parecen objetivos contradictorios y por ahora no está claro si intentará ponerlos en marcha al mismo tiempo. Tipos de interés más bajos supone relajación monetaria, pero la disminución del balance de la Reserva Federal es todo lo contrario. Por otra parte, Warsh tendrá todo el poder, pero incluso ese poder estará algo limitado porque necesitará mayoría en la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal, en la que ya hay miembros nombrados por Trump, pero en la que también podría seguir Powell hasta 2028. Warsh, veterano de los mercados, casado con Jane Lauder, de familia propietaria de la firma de cosméticos Estée Lauder, cree que se puede tener crecimiento económico, según afirma una fuente consultada por el Financial Times. El diario británico dice que el sucesor de Powell asegura que todavía conserva "las cicatrices de los días más oscuros de la crisis financiera de 2008". El tiempo dirá si tiene que volver a enfrentarse a otra similar. La primera reacción fue un apreciación del dólar, pero es solo un inicio