Feijóo pone en marcha el tribunal del Senado para el juicio político a Puente
Por cada escándalo, por cada polémica, por cada acontecimiento catastrófico, una comisión de investigación. No iba a ser menos con la tragedia ferroviaria de Adamuz y el caos de Rodalies, que se han cobrado la vida de 45 y una persona, respectivamente. El Senado, en una legislatura anómala por la carga de trabajo de sus señorías, pondrá la lupa no sólo en las causas del accidente del pasado 18 de enero, sino también en la situación de toda la infraestructura en nuestro país.
Otro tribunal político más para depurar responsabilidades que pone en la picota al ministro de Transportes, Óscar Puente, y, de forma colateral, a sus antecesores y a todo el Gobierno en general. Por la gestión de los ocho años que llevan a los mandos.
Ayer, aterrizó en el registro de la Cámara Alta la iniciativa, anunciada por el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. «Las víctimas necesitan saber por qué su gente ha muerto». Se venía rumiando desde hacía días y lo confirmó en una entrevista con Susanna Griso en Espejo Público, Antena 3: «Vamos a crear una comisión de investigación para que se explique cuál es la situación de mantenimiento de la red ferroviaria española».
Al margen de la acción de la Justicia, matizó. «Yo no quiero entrar en una investigación judicial de los fallecimientos de las víctimas porque eso le corresponde al ámbito judicial. Pero es mi obligación, dado que el Gobierno me está ocultando y engañando, decir a los españoles cómo está la situación del ferrocarril».
Son muchos los interrogantes en el aire. Y también las sospechas. El PP quiere rastrearlo todo. «La situación de la red ferroviaria», el posible deterioro de la misma por la actuación de «un Ministerio que es la zona cero de la corrupción del PSOE, con el primer ministro en la cárcel» y con un sucesor «que se ha dedicado más a las redes sociales que a las redes ferroviarias». La obligación, pues, es «decirles a los españoles» la verdad.
Palabras que pronunció Feijóo justo antes de la primera comparecencia parlamentaria de Puente, que tuvo lugar en el Senado. También figuraba en el orden del día Sánchez, aunque decidió dar plantón. A pesar de los cambios en el Reglamento que, a priori, le obligan a presentar causa justificada.
«Los letrados han hecho un informe advirtiendo al presidente de sus responsabilidades», recalcó el líder popular, que lamentó que el presidente está «desaparecido» desde el accidente. «Hizo un mitin en Aragón felicitando al ministro. Y ha vuelto a desaparecer. Y ahora dice que comparece el 11 de febrero en el Congreso. Oiga, qué falta de respeto a las víctimas. Qué desprecio a la gente».
Del ministro del ramo y las explicaciones dadas hasta la fecha, denunció: «La única certeza después de diez días es que nos han mentido. Aquello no estaba renovado. No se renovó de punto a punto». También recordó que ni Adif ni Renfe han «hecho caso» a los maquinistas, que llevaban tiempo alertando del mal estado de la infraestructura.
En el Hemiciclo del Senado, Puente fue recibido al grito de «dimisión». Protagonizó una comparecencia en la tónica a la que tiene acostumbrado al personal: echó balones fuera, no asumió ninguna responsabilidad y tan solo admitió que Rodalies «necesita más recursos». De la tragedia de Adamuz, insistió en que la reforma de la vía fue «integral» y descartó cualquier hipótesis: «No tengo conocimiento de lo que sucedió, se va rellenando; dije lo que sabía».
Pidieron su cabeza el PP, Vox, UPN, ERC y, por primera vez, Junts. «Ustedes no matan, pero han jugado con vidas. Esto se ha acabado», dijo el senador Pujol.