Un paciente muere durante una cirugía de alargamiento de pene y el cirujano queda suspendido de su actividad profesional para siempre
Un procedimiento estético destinado a aumentar el tamaño del pene terminó en tragedia cuando un paciente de 65 años falleció durante la intervención, lo que ha llevado a la inhabilitación permanente del cirujano responsable.
El caso, ocurrido en una prestigiosa clínica estética de París, ha conmocionado al sector médico y ha reabierto el debate sobre los riesgos de las cirugías íntimas realizadas con fines puramente estéticos.
El paciente, un empresario de alto nivel económico, acudió a la clínica para someterse a un procedimiento de engrosamiento peneano mediante inyecciones, una técnica que el cirujano, ientificado como Guy H., una figura conocida en el ámbito de la cirugía plástica francesa, realizaba con frecuencia para clientes adinerados.
Según la investigación, la intervención se llevó a cabo fuera del horario habitual, algo que la clínica permitía para determinados pacientes VIP.
Durante la operación, el paciente sufrió una complicación cardiovascular fulminante, presuntamente desencadenada por la inyección de un producto destinado a aumentar el volumen del tejido. A pesar de los intentos de reanimación, el hombre falleció en el quirófano.
La autopsia reveló que la sustancia utilizada habría provocado una reacción inmediata que derivó en un paro cardíaco.
Las autoridades sanitarias francesas abrieron una investigación que concluyó que el cirujano había actuado con negligencia grave, tanto por la elección del producto como por la ausencia de un equipo médico completo durante la intervención. La clínica también fue señalada por permitir procedimientos de alto riesgo sin cumplir los protocolos de seguridad exigidos.
El Consejo de la Orden de los Médicos inhabilita de por vida al cirujano por negligencia grave
Como resultado, el Consejo Nacional de la Orden de los Médicos decidió suspender de por vida al cirujano, prohibiéndole ejercer cualquier actividad médica. En su resolución, el organismo calificó la actuación del doctor como “una violación inaceptable de las normas de seguridad y ética profesional”.
El caso ha generado un intenso debate en Francia sobre la proliferación de cirugías estéticas íntimas, un sector en crecimiento que, según expertos, opera en ocasiones con escaso control regulatorio.
Varios especialistas han advertido que procedimientos como el alargamiento o engrosamiento peneano con inyecciones conllevan riesgos significativos y deben realizarse únicamente en entornos hospitalarios plenamente equipados.
La familia del fallecido ha anunciado que emprenderá acciones legales contra la clínica y contra el cirujano, alegando que el paciente no fue informado adecuadamente de los riesgos. Mientras tanto, el Ministerio de Salud ha señalado que revisará la normativa para evitar que casos similares vuelvan a ocurrir.