Bebés enferman por fórmula parecida a leche materna; muertes reavivan alarmas en EU y Europa
Las crisis por contaminación de fórmulas infantiles que han derivado en retiros de productos en distintas partes del mundo subrayan un problema recurrente en la nutrición infantil: cuanto más sofisticada se vuelve, más difícil resulta garantizar su seguridad.
En Francia, las autoridades investigan la muerte de dos bebés que fallecieron tras consumir fórmulas potencialmente contaminadas, lo que ha reavivado los temores sobre los riesgos de un mercado global dominado por Nestlé SA, Danone SA y Abbott Laboratories.
En Estados Unidos, autoridades sanitarias analizan hospitalizaciones vinculadas a fórmulas de ByHeart Inc., una startup estadounidense de rápido crecimiento. En conjunto, los casos ponen de relieve debilidades de una industria que durante décadas ha tenido dificultades para equilibrar la innovación nutricional con la seguridad.
¿Cuál es el problema de la fórmula que busca imitar la leche materna?
La fórmula infantil suele describirse como uno de los alimentos más estrictamente regulados del mundo. Sin embargo, ha sido sacudida repetidamente por alertas de contaminación, cierres de plantas y disrupciones en el suministro, incluida la escasez registrada en Estados Unidos en 2022 relacionada con Abbott.
En los últimos años, fabricantes como Nestlé, Danone y Reckitt Benckiser Group Plc han impulsado fórmulas más cercanas a la leche materna mediante la adición de ácidos grasos producidos en laboratorio y otros compuestos diseñados para alinearse con recomendaciones médicas y expectativas de los padres.
Esa ambición ha alargado las cadenas de suministro y trasladado parte del riesgo hacia etapas previas del proceso, en particular hacia proveedores de ingredientes que enfrentan una supervisión regulatoria menos directa.
“La leche humana contiene miles de compuestos bioactivos que interactúan entre sí, no solo uno o dos”, señaló Rafael Pérez-Escamilla, profesor de la Escuela de Salud Pública de Yale, quien advirtió sobre las consecuencias no deseadas de añadir nutrientes aislados.
Retiran productos de Europa
El retiro de productos en Europa se centra en el aceite de ácido araquidónico, o ARA, un ácido graso que se añade para apoyar el desarrollo cerebral y del sistema inmunológico de los bebés.
Aunque este ingrediente se ha utilizado durante décadas, su producción se ha expandido rápidamente conforme evolucionaron los estándares nutricionales y nuevos productores ingresaron al mercado, entre ellos Cabio Biotech Wuhan Co., con sede en Wuhan, China, que se ha convertido en un proveedor relevante de aceite ARA para fabricantes globales de fórmula.
Esa expansión ha dispersado la supervisión entre múltiples regímenes nacionales de seguridad alimentaria, dejando una regulación fragmentada y, a menudo, dependiente de auditorías privadas en lugar de inspecciones públicas rutinarias.
Caen acciones de productores de fórmula para bebés
Las acciones de Nestlé han caído 7.5 por ciento desde el inicio del año.
Los títulos de Danone registraron su mayor caída en más de tres décadas el 21 de enero, luego de que la empresa anunciara el retiro de algunos productos de fórmula en Singapur. Sus acciones acumulan una baja de 14 por ciento en lo que va del año.
Hallan esporas en fórmula para bebés de ByHeart
El caso de ByHeart muestra cómo incluso empresas creadas en respuesta a fallas pasadas siguen expuestas a los mismos riesgos.
La startup ganó notoriedad durante la escasez en Estados Unidos al prometer ingredientes más limpios y mayor transparencia, pero posteriormente las autoridades sanitarias encontraron esporas vinculadas al botulismo infantil en uno de sus proveedores.
Para algunos críticos, el problema no radica tanto en una empresa en particular, sino en el impulso general de la industria por diferenciar productos mediante ingredientes añadidos que podrían ofrecer beneficios limitados, al tiempo que introducen nuevos riesgos.