Cuatro restaurantes en Madrid que están en boca de todos
Kuoco: sabores del mundo con sello personal
Una cocina viajera que no deja de sorprender
En el número 30 de la calle Barquillo, Kuoco es la confirmación de que la buena cocina genera fidelidad. Capitaneado por el chef venezolano Rafa Bergamo, este espacio de 300 m² conquista con una propuesta que mezcla Asia, Caribe, Perú y Tailandia con técnica, criterio y personalidad.
Bergamo, que define su cocina como “viajada”, ofrece un menú degustación llamado Attraverso (105 €) con 12 pases que incluyen creaciones como un gunkan de cecina de wagyu, ostra en tempura con tártaro peruano o una sorprendente “paella” en formato dumpling chino. Todo con un maridaje cuidado por Paula Prokopiak, sumiller y guardiana de más de 600 referencias en bodega.
Pacto Raíz: cocina con alma callejera y sabor latino
El compromiso de crecer juntos desde el sabor
Ubicado en la calle Espartinas, este restaurante surgió de la amistad y pasión de cuatro jóvenes profesionales. Liderado por Álex Marugán, Pacto Raíz ofrece una carta corta, precios ajustados (45 €) y una cocina que combina autenticidad y creatividad.
La propuesta se apoya en platos como boquerones acevichados, ceviche de mejillón y vieira, picaña madurada 250 días o minutejos de oreja en pan de cristal. La cocina de Rocío Martínez, ex diseñadora gráfica, sorprende por su potencia, elaboración y respeto al origen del producto.
Taberna y media: tradición elevada con orgullo
El restaurante que conquistó a Robert De Niro
Desde 2016, en el barrio de Retiro, José Luis Martínez ha hecho de su taberna un referente de la cocina madrileña con toque personal. Su trayectoria comenzó en Casa Lucio y culminó con la creación de un espacio acogedor que atrae tanto a vecinos como a celebridades.
Entre sus imprescindibles, las patatas bravas “Alejandro” –elegidas como las mejores del mundo–, callos tradicionales, torrezno con D.O., setas con alioli de miel o risotto de albahaca con carabinero. Todo con un tíquet medio de 40 euros y un ambiente donde el cocinero sigue siendo eso: cocinero, no chef.
Ancestral: la estrella que cambió de ciudad
De Illescas a Pozuelo: más espacio, la misma esencia
En 2025, Castilla-La Mancha perdió una estrella Michelin que Madrid ganó. El traslado de Ancestral a Pozuelo de Alarcón supuso una transformación ambiciosa: un espacio de 1.200 m², terraza, cocina vista, pastelería y un concepto paralelo más informal llamado Brassafina.
El chef Víctor Infantes y su socio Sául González han mantenido la esencia de su cocina: fuego, humo, raíces castellanas y excelencia técnica. Su menú único de 16 pases (100 €) ofrece sopa de ajo con gamba roja, guiso de castañuelas, lomo de corzo y pichón en tres secuencias. La experiencia se completa con una bodega ampliada y maridajes pensados para realzar cada matiz.
Cuatro mesas infalibles en la capital
Conceptos distintos, misma garantía de éxito
Kuoco, Pacto Raíz, Taberna y media y Ancestral representan lo mejor de la gastronomía actual en Madrid: técnica, identidad, producto y pasión. Recomendarlos es apostar por el acierto. Y en el caso de Ancestral, su nueva etapa en Pozuelo ha elevado aún más el nivel.
Para quien busca comer bien sin margen de error, estas cuatro propuestas no fallan. Una de ellas, además, ya empieza a marcar tendencia en 2026.