El euríbor frena tras meses de tensión: lo que anticipa el mercado para las hipotecas en 2026
El euríbor a un año, referencia central de las hipotecas variables en España, registra en enero una media provisional cercana al 2,25 %, un nivel que, de confirmarse, supondría la primera caída mensual tras cinco meses de incrementos. El dato marca un punto de inflexión en un contexto de estabilidad monetaria en la zona euro y de expectativas contenidas sobre los próximos pasos del Banco Central Europeo.
Este descenso tiene un efecto directo sobre las hipotecas con revisión anual, que concentran la mayor parte del saldo vivo en España. Al comparar el nivel actual con el registrado hace un año, el diferencial sigue siendo favorable para los prestatarios, lo que se traduce en cuotas más bajas en las próximas revisiones.
Un alivio inmediato para las revisiones anuales
El impacto práctico del ajuste del euríbor se aprecia con claridad en los préstamos de tipo variable que actualizan condiciones una vez al año. En estos casos, la comparación se realiza con el valor del índice de enero de 2025, situado sensiblemente por encima del nivel actual.
En una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial del 1 % sobre euríbor, la rebaja anual puede rondar los 260 euros. En términos mensuales, el ahorro supera ligeramente los 20 euros, una cifra que, aunque moderada, consolida la tendencia de alivio iniciada en los últimos meses.
Cuotas más altas en las revisiones semestrales
La situación es distinta para las hipotecas con revisión semestral, menos frecuentes en el mercado español. En estos contratos, la referencia suele ser el euríbor de julio del año anterior, cuando el índice se encontraba en niveles inferiores. Como consecuencia, las cuotas vuelven a subir por cuarto semestre consecutivo.
Esta divergencia entre revisiones anuales y semestrales explica por qué el sentimiento entre los hipotecados no es homogéneo, pese a la caída puntual del indicador en enero.
El BCE y la ausencia de recortes en el horizonte
La evolución del euríbor está estrechamente ligada a las expectativas sobre la política monetaria. En estos momentos, el mercado descarta movimientos en los tipos oficiales durante 2026, una previsión que se apoya en los mensajes de prudencia emitidos por la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
Los contratos de futuros sobre el euríbor refuerzan esta lectura. No anticipan descensos adicionales significativos y sitúan el índice en una horquilla estable de entre el 2,25 % y el 2,50 % durante la primera parte del año.
¿Cuándo llegarán las primeras subidas anuales?
Aunque enero introduce una tregua, el escenario a medio plazo apunta a las primeras revisiones anuales al alza en casi dos años. Si el euríbor se mantiene por encima de los niveles registrados en la primavera pasada, las actualizaciones de abril marcarán el cambio de signo para muchos hogares.
Este punto es relevante porque coincide con la desaparición del escenario de bajadas de tipos por parte del BCE. El mercado asume que el siguiente movimiento será al alza, aunque de forma muy gradual.
Un despegue lento, pero vigilado
Firmas especializadas como Trioteca consideran que una subida moderada de los tipos oficiales podría producirse más adelante, con el objetivo de normalizar el precio del dinero sin frenar la actividad económica. El consenso habla de un ajuste limitado, de apenas 25 puntos básicos.
Para los hipotecados, este contexto implica un periodo prolongado de estabilidad, con ligeras oscilaciones mensuales del euríbor y sin cambios bruscos en las cuotas. La clave estará en la duración de esta fase y en la reacción del índice ante cualquier shock macroeconómico o geopolítico.
En este escenario, el euríbor inicia 2026 rompiendo su racha alcista, pero lo hace sin alterar la hoja de ruta que descuenta el mercado: estabilidad a corto plazo y un posible ajuste al alza más adelante, que marcará el siguiente capítulo para las hipotecas variables.