Montse Cespedosa, experta en vivienda: "Hay una deducción de hasta 9.000 euros en la Renta si haces esta reforma en casa"
La campaña de la renta vuelve a ponerse en marcha y, un año más, se convierte en una de las principales citas fiscales para millones de ciudadanos. Desde el 8 de abril arranca el plazo para presentar la declaración correspondiente al ejercicio de 2025, que podrá realizarse inicialmente de forma telemática a través de los servicios digitales de la Agencia Tributaria. La atención telefónica se activará a partir del 6 de mayo y la modalidad presencial en oficinas comenzará el 1 de junio, siempre con cita previa, mientras que el 30 de junio marcará el cierre definitivo del calendario para cumplir con esta obligación tributaria.
Más allá de las fechas, uno de los grandes problemas que se repite cada año es el desconocimiento generalizado sobre las deducciones disponibles. Muchos contribuyentes se limitan a confirmar el borrador sin revisar posibles beneficios fiscales, lo que provoca que terminen pagando más de lo necesario. Entre las deducciones más habituales se encuentran las relacionadas con las aportaciones a planes de pensiones con ciertos límites, los gastos por maternidad, las deducciones autonómicas por alquiler y las vinculadas a donaciones a alguna ONG, entre otras. Por tanto, revisar estos conceptos puede marcar una diferencia significativa en el resultado final de la declaración.
En los últimos años, además, se han incorporado nuevas deducciones con un claro propósito medioambiental que aún pasan desapercibidas para buena parte de la población. Las inversiones en eficiencia energética en la vivienda, la instalación de paneles solares, la mejora del aislamiento térmico o la sustitución de sistemas de calefacción por otros más sostenibles pueden dar derecho a importantes beneficios fiscales. Estas medidas buscan incentivar comportamientos responsables con el entorno y, al mismo tiempo, aliviar la carga fiscal de quienes apuestan por un modelo más sostenible, una oportunidad que conviene no dejar pasar en esta nueva campaña de la renta.
Deducción de hasta 9.000 euros por esta reforma
Montse Cespedosa, asesora financiera y experta en hipotecas que acumula miles de seguidores en redes sociales con motivo de sus publicaciones divulgativas sobre distintos aspectos del mundo de la economía, expone el truco que no muchos conocen para deducir dinero por reformas en la declaración de la Renta. "Hay una deducción de hasta 9.000 euros en las declaración de la Renta de 2025 y 2026 si haces una reforma en tu vivienda que mejore la eficiencia energética", comienza explicando la profesional del sector inmobiliario. En este sentido, informa de que es importante seguir los pasos de manera ordenada y precisa para optar a este beneficio.
"Primero de todo deberás solicitar el certificado de eficiencia energética de tu vivienda antes de la reforma para saber en qué letra está y, una vez realizada la reforma, te deberá visitar un técnico especializado para que te emita de nuevo el certificado con la nueva letra gracias a esa mejora de eficiencia", confirma. En función del porcentaje de mejora la deducción variará, por lo que es de vital importancia conocer con exactitud la letra que nos concede el profesional que nos visita para ver cuál es nuestra capacidad de ahorro en la declaración.
Por otro lado, tal y como ha destacado previamente Cespedosa, surge la duda en torno al periodo de validez de esta deducción, cuestión que responde la experta de la siguiente manera: "El pasado 23 de diciembre se anunció una prórroga del Real decreto ley 16/2025, en el que se amplía el tope hasta el 31 de diciembre de 2027, es decir, muy cerca de la Agenda 2030", comenta. Por ende, se podría iniciar la reforma este año, para poder contar con la deducción en la declaración que se presentará el año que sigue.
Un ejemplo de deducción por mejora de eficiencia
Para un mejor entendimiento, la experta propone un caso práctico: "Por ponerte en ejemplo una deducción básica del 20% aplica si Laura consigue reducir al menos un 7% de la eficiencia de demanda de calefacción o de aire acondicionado de la vivienda, con una base máxima anual de 5000 euros y una deducción máxima de 1000 euros", ejemplifica. Por último, indica también para que tipo de domicilios se aplica este procedimiento. "Muy importante, porque aplica tanto a la vivienda habitual como a las viviendas alquiladas o en expectativas de alquiler", concluye.