El 96% de los judíos de Europa ha sufrido antisemitismo, según una encuesta de la UE
El antisemitismo no solo no va perdiendo terreno en la Unión Europea, sino que ha crecido desde los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior ofensiva israelí sobre Gaza. Y, a tenor de lo que muestra un informe publicado este martes por la Agencia de Derechos Fundamentales (FRA) de la Unión Europea, no parece fácil de combatir por dos motivos fundamentales: el miedo a denunciar de las víctimas y la ausencia de un sistema claro de estadísticas.
"Disponer de datos fiables y comparables sobre incidentes antisemitas es crucial para evaluar la propagación del antisemitismo en Europa y combatirlo eficazmente. El registro de los incidentes denunciados suele ser inconsistente, ya que los Estados miembros utilizan diferentes metodologías y, por lo tanto, los datos no pueden compararse", advierte la FRA.
Según este estudio, la población judía en la UE se enfrenta al antisemitismo de forma casi constante, ya que el 96% de los encuestados sufrieron al menos una forma de antisemitismo durante el año anterior a la encuesta, realizada entre enero y junio de 2023.
Sin embargo, muy pocos denuncian los incidentes ante alguna autoridad u organismo, ya sea en línea o fuera de línea. Como resultado, los perpetradores suelen quedar en relativa impunidad y las víctimas no obtienen la reparación que les corresponde según la legislación de la UE (véase el apartado legal para más información sobre el marco jurídico pertinente).
"Para que la UE y sus Estados miembros aborden eficazmente el antisemitismo, es necesario fortalecer todos los eslabones de esta cadena: denuncia, registro, investigación, enjuiciamiento y sentencia. De hecho, para que las víctimas de antisemitismo obtengan reparación, es necesario animar a las víctimas y testigos a denunciar los incidentes, ya sea a las autoridades competentes o a terceros de confianza", destaca la agencia comunitaria.
Los incidentes antisemitas "deben registrarse adecuadamente", y los agentes de las fuerzas del orden deben estar capacitados para reconocer y registrar indicadores de sesgo, recuerda la FRA. "Esto, a su vez, respaldará la investigación de incidentes antisemitas, esencial para el enjuiciamiento: sin pruebas sólidas de antisemitismo, los perpetradores no pueden ser procesados adecuadamente. Finalmente, los infractores deben recibir sentencias efectivas, proporcionadas y disuasorias", añade.