El presidente de la investigación de Adamuz: "Todo parece evidenciar que la causa principal ha sido la rotura de una soldadura"
El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), encargada de investigar la tragedia de Adamuz en la que han fallecido 45 personas, apunta a una rotura de la soldadura como causa del accidente. Así lo ha señalado Ignacio Barrón en una entrevista concedida al Colegio de Ingenieros de Caminos.
“Todo parece evidenciar que la causa principal, el origen de toda esta tragedia, ha sido la rotura, no tanto del carril, como de una soldadura”, ha asegurado. “En el momento que sepamos la causa de la rotura, que ha producido el descarrilamiento, y luego ya viene la mala fortuna de los choques, etc., lo que sí que vamos a ver es por qué se encontraba así esa soldadura, cómo se podría haber detectado, etc.", ha apuntado.
“Todos creíamos que se había hecho una remodelación integral de la línea Madrid-Sevilla después de 30 años de funcionamiento y no ha sido así. [...] Se han renovado los desvíos, que era una parte que, por lo visto, presentaba problemas que podían llegar a ser críticos y alguna parte más del carrilaje y algún elemento más que vamos a comprobar”, ha precisado, tras desvelarse que la vía no fue completamente renovada, sino que la actualización fue parcial manteniendo tramos originales de 1989.
"Precisamente es una de las cosas que hemos pedido ahora a Adif, que nos informe de exactamente qué se ha hecho, por qué y por qué unos tramos sí y otros tramos no", ha añadido. No obstante, Ignacio Barrón ha asegurado que "juntar dos carriles de épocas distintas, en principio, no es causa de ningún tipo de anormalidad. Siempre que se tenga en cuenta, siempre que seb haga bien". “Hay una serie de criterios para renovar los carriles y a mí, personalmente, no me sorprende que sigan existiendo carriles del año 89 siempre que estén en buen estado, claro”, ha aseverado en este sentido.
Barrón ha querido mandar un mensaje tranquilizador y de compromiso con las víctimas y los pasajeros. "La investigación va a ir mucho más allá de decir cuál ha sido la causa. [...] Estoy plenamente convencido de que vamos a llegar al fondo de la cuestión. No solamente de saber qué es lo que ha roto, sino por qué, cómo y cómo se podría haber evitado. Esta semana va a ser cuando vamos a empezar a tener ya pruebas más contundentes".
Tras el accidente ferroviario de Adamuz, Ignacio Barrón, descarta, en principio, que sea necesario aumentar el número del personal de a bordo. Aunque sí ha dado una recomendación de seguridad: “La reflexión podría llevarnos a recomendar que, en el trazado de las nuevas líneas, la separación entre ejes de vía sea mayor”. “Yo, personalmente, creo que la distancia entre vías tendría que tender a ser 5 metros siempre. En este caso es una línea antigua y tiene 4 metros 30… en algunas líneas más modernas se va a 4,50, y yo creo que somos un poco tacaños en eso”, ha añadido.
También ha puesto sobre la mesa unos dispositivos japoneses. “Todos los bogies de alta velocidad tienen una especie de lengüeta cuya función es, que en caso de descarrile, chocar contra el carril y evitar que se desplace”. “Eso son cuestiones de diseño que habrá que analizar y que habrá que reflexionar”, ha añadido.
En cuanto al papel de la CIAF, Barrón ha aclarado que “la CIAF no tiene por misión establecer culpabilidades, sino que es una máquina de aprender” y ha reafirmado la independencia de la comisión: “Categóricamente no hemos tenido ningún tipo, ni yo ni nadie de la Comisión, ni de injerencia, ni de observación, ni de sugerencia de ningún tipo”. Barrón ha asegurado que el ministro de Transportes, Óscar Puente, le dijo que era “completamente libre” e “independiente”.