El truco de las abuelas para pelar huevos duros sin que la cáscara se pegue
Pelar un huevo duro sin dañar la clara suele convertirse en un problema frecuente en la cocina. Aunque la cocción parezca sencilla, lograr un resultado prolijo requiere más que controlar el tiempo de hervor. Un truco tradicional, heredado de las abuelas, permite evitar que la cáscara se adhiera y facilita un acabado limpio.
La experiencia acumulada en la cocina doméstica demuestra que algunos consejos antiguos resultan más eficaces que muchos métodos populares en redes sociales. Con pocos pasos y elementos comunes, es posible obtener un huevo duro con aspecto perfecto, sin golpes ni marcas visibles.
Cómo cocinar el huevo duro para facilitar el pelado
El proceso inicia antes del hervor. El huevo debe salir de la heladera varios minutos antes para alcanzar temperatura ambiente. Luego se coloca en una olla con agua y se espera a que hierva. En ese punto se controla el tiempo de cocción según la consistencia deseada.
Al finalizar, el huevo pasa de inmediato a un recipiente con agua fría o hielo. Este cambio térmico detiene la cocción y reduce la adherencia interna de la cáscara.
Dos trucos clásicos para que la cáscara no se pegue
El primer método consiste en añadir una cucharada de bicarbonato de sodio al agua de cocción. Esta sustancia eleva el pH y modifica la membrana interna del huevo. El resultado es una separación más fácil entre la cáscara y la clara.
El segundo método utiliza una cucharada de vinagre blanco. En este caso, el vinagre acelera la coagulación de la clara. Este recurso resulta útil cuando el huevo se fisura durante el hervor, ya que evita la pérdida del contenido y permite completar la cocción.
Tras cocer el huevo, se recomienda romper un extremo de la cáscara con cuidado y pelarlo dentro de un bowl con agua fría. El líquido se filtra por las grietas y ayuda a desprender la cáscara sin dañar la superficie.
Por qué la cáscara se adhiere al huevo
La explicación está en la frescura. Según estudios sobre ciencia de los alimentos, los huevos más frescos poseen una membrana interna más firme y adherida a la cáscara. En los huevos con más tiempo de almacenamiento, esta membrana se separa con mayor facilidad.
Por esta razón, para preparar huevos duros destinados a pelar, conviene elegir unidades que no estén en fecha límite, pero que sí tengan más tiempo de exhibición. Para su conservación segura, se recomienda mantenerlos en la refrigeradora.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.