La chilena de oro: ¿Qué fue de Julio ‘La Momia’ Gómez tras ganar el Mundial Sub-17 con México en 2011?
En unos meses, México será una de las sedes del Mundial 2026 y resulta inevitable recordar la última vez que el país albergó un torneo oficial de la FIFA. En aquella ocasión, Julio Gómez González, un joven tamaulipeco de 16 años, se convirtió en héroe nacional gracias a un gol de chilena durante la semifinal del Mundial Sub-17 en 2011.
Tras conquistar ese torneo, los aficionados mexicanos imaginaron que aquel joven que ganó el Balón de Oro, junto con una generación prometedora integrada por Marco Bueno, Carlos Fierro, Jonathan Espericueta y Kevin Escamilla, serían los futuros representantes de México en una Copa del Mundo.
A 15 años de aquella hazaña, la historia de Julio Gómez muestra que alcanzar la gloria no garantiza el éxito profesional y que existen caminos para reencontrar el rumbo.
¿Cómo fue la participación de Julio ‘La Momia’ Gómez en el Mundial Sub-17 de 2011 en México?
Nacido el 13 de agosto de 1994, en Tampico, Tamaulipas, Julio Gómez amó al futbol desde que lo jugó en canchas de terracería. Aunque no tenía las mejores condiciones físicas, su técnica, instinto goleador y actitud competitiva lo llevaron a las fuerzas básicas de Pachuca.
A los 17 años, Julio Gómez debutó con el cuadro hidalguense el 22 de enero de 2011, en el Estadio Torreón, donde, seis meses después, su nombre se daría a conocer a nivel internacional en las semifinales del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA.
En aquel entonces, México disputó la semifinal ante la Selección de Alemania. Ambas llegaban como favoritas para ganar el campeonato, pues habían ganado todos sus partidos y eran de los equipos más goleadores del torneo.
México inició dominante aquel encuentro en el Estadio de Torreón y, a los tres minutos, abrió el marcador con un cabezazo de Julio Gómez que venció al arquero Odisseas Vlachodimos.
La escuadra alemana puso a temblar a la afición mexicana al remontar el marcador con anotaciones de Samed Yesil, uno de los goleadores del torneo, y del capitán Emre Can, actual futbolista del Borussia Dortmund de la Bundesliga.
El partido dio un giro de 180 grados cuando Jonathan Espericueta marcó un gol olímpico que empató el encuentro a dos goles.
Mientras todos celebraban, Julio Gómez yacía bañado en sangre junto a la portería alemana. Al intentar rematar el centro de Espericueta, Julio Gómez chocó con el delantero Yesil. El impacto le provocó una herida en la cabeza.
El equipo nacional ya no tenía cambios para sustituir a Gómez. Aun así, el jugador volvió al campo, vendado, para apoyar a sus compañeros en la lucha por el pase a la final.
Alemania se replegó con la esperanza de llevar el encuentro a penales. Sin embargo, Julio Gómez se vistió de héroe. Remató de chilena otro centro de Espericueta, que terminó en gol.
El estadio explotó con el 3-2 en el marcador. Era uno de los momentos más vibrantes en la historia del futbol mexicano. Aquel torneo quedó marcado por ese gol de chilena de Julio Gómez, que fue nominado por la FIFA al Premio Puskás al mejor gol del año.
Tras eliminar a Alemania, México conquistó su segundo campeonato Sub-17, al vencer 2-0 a Uruguay en la final disputada en el Estadio Azteca, que será sede de la inauguración del Mundial 2026. Los goles fueron obra de Giovani Casillas y Antonio Briseño, actual bicampeón del futbol mexicano con Toluca.
Julio Gómez recibió el Balón de Oro de aquel Mundial juvenil, donde sumó tres goles y dos asistencias que impulsaron a México al campeonato.
¿Qué pasó con Julio Gómez tras ganar el Mundial Sub-17 en 2011?
Tras ser ‘bautizado’ con el apodo de ‘La Momia’ y convertido en referente, Julio Gómez enfrentó el reto más complejo de su carrera: Trasladar el éxito juvenil al máximo nivel. El reconocimiento obtenido en el Mundial Sub-17 lo colocó como una de las figuras más prometedoras del futbol mexicano.
No obstante, el futbolista del Pachuca no se consagró en Primera División. La exigencia del entorno, la fuerte competencia interna, la presión mediática y un desarrollo irregular mermaron su rendimiento.
Aunque tuvo minutos en el primer equipo conjunto hidalguense, Julio Gómez no se afianzó como titular. Además, lesiones en momentos clave, como un problema en la rodilla que le impidió participar en el Mundial Sub-20 de 2013 en Turquía, limitaron su desarrollo.
En 2014, ya con 19 años, Julio Gómez inició un recorrido por distintos equipos de la Liga MX y de la Liga de Ascenso, pero no tuvo éxito. Entre los clubes por los que pasó se encuentran:
- Chivas de Guadalajara,
- Correcaminos de la UAT,
- Cafetaleros de Tapachula,
- Chiapas FC,
- Coras de Tepic,
- Cruz Azul Hidalgo,
- Loros de Colima.
Los constantes cambios de equipo y la falta de proyectos a largo plazo impidieron que Julio Gómez tuviera un rol protagónico. Su última experiencia como profesional fue en 2020 con el San José FC, en la Liga de Balompié Mexicano, proyecto que desapareció poco después de su fundación.
El caso de Julio Gómez es un ejemplo de los riesgos de la fama temprana. El propio jugador reconoció que la exposición mediática y decisiones tomadas a corta edad influyeron en el rumbo de su carrera.
Posteriormente, circularon versiones sobre su supuesta vida como obrero en Estados Unidos, a partir de publicaciones en sus redes sociales donde se le veía con chalecos y casco, presuntamente realizando trabajos de construcción.
El propio Julio Gómez desmintió esa versión, aclarando que su estancia en Estados Unidos respondía a motivos personales y familiares, y no a un retiro definitivo del futbol.
A pesar del desmentido, la narrativa sobre su condición laboral se mantuvo vigente. Lo cierto es que Julio Gómez nunca se desvinculó del futbol, aunque su participación continuó lejos de los reflectores y de los estadios profesionales.
Si no es obrero, ¿en qué trabaja Julio ‘La Momia’ Gómez?
Las redes sociales de Julio Gómez muestran que está activo en equipos semiprofesionales en Estados Unidos, a pesar de no contar ya con las mejores condiciones físicas. De igual forma, ya inició su etapa como director técnico en la misma categoría.
En 2022, el futbolista tamaulipeco fue invitado a participar como formador en la academia OJL Soccer Academy, ubicada en las cercanías de Houston, Texas.
La academia entrena y asesora a jóvenes mexicoamericanos que buscan una oportunidad en el futbol profesional. Funciona como un espacio de formación técnica, desarrollo físico y vinculación con proyectos de visorías. En ese entorno, ‘La Momia’ encontró una manera de seguir ligado al deporte.
“Jugué en varios equipos profesionales en México. Hoy quiero transmitirles mis experiencias para que ellos puedan construir sus sueños”, señaló Julio Gómez en febrero de 2022.
Uno de los casos más representativos que permite dimensionar el impacto de esa labor formativa de la que forma parte Julio Gómez es el de Joab Baeza, un futbolista de 14 años nacido en Texas, quien formó parte de OJL Soccer Academy.
En 2024, Baeza fue convocado por la Federación Mexicana de Futbol al campamento nacional de identificación de talento “El Camino”, cuyo objetivo es integrar a jóvenes mexicoamericanos a las selecciones menores.
Joab Baeza fue seleccionado entre más de 600 jugadores para integrar uno de los 64 mejores grupos del Sueño Alianza Dallas 2025, un evento de visorías juveniles realizado por Alianza de Futbol, organización enfocada en promover el futbol juvenil entre comunidades hispanas en Estados Unidos.
Además, Baeza llamó la atención del Atlas y del Club América. Este último recientemente lo invitó a formar parte del equipo durante la pretemporada del torneo Clausura 2026 de la Liga MX.
La historia de Julio ‘La Momia’ Gómez forma parte de los grandes momentos de la Selección Mexicana, en una etapa marcada por logros como los títulos del Mundial Sub-17 en 2005 y 2011, así como la medalla de oro en el futbol de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Aunque su trayectoria profesional no siguió el camino previsto, su nombre quedó ligado de forma permanente a uno de los goles más emblemáticos del futbol mexicano.