Novacard redefine el crédito al consumo con un modelo simple y digital
En un mercado dominado históricamente por la banca tradicional, las fintech han comenzado a ganar terreno al replantear la forma en que los usuarios acceden y utilizan el crédito. Una de estas propuestas es Novacard, una tarjeta de crédito desarrollada en México que apuesta por la simplicidad operativa, la transparencia en costos y una experiencia completamente digital.
El contexto resulta relevante. De acuerdo con cifras del Banco de México, existen más de 30 millones de tarjetas de crédito en circulación; sin embargo, la penetración sigue siendo baja frente a otros países de la región. Millones de personas permanecen fuera del sistema financiero formal debido a requisitos elevados, falta de historial crediticio o experiencias negativas con productos bancarios tradicionales. En este escenario, Novacard busca atender a un segmento desatendido con una propuesta de uso cotidiano.
Uno de los principales diferenciadores del producto es la eliminación de costos comunes en el mercado: no cobra anualidad de por vida, no maneja intereses rotativos y prescinde de comisiones ocultas. A ello se suma un esquema de recompensas basado en cashback, con 5% en compras de supermercado y 0.5% en el resto de las transacciones, un beneficio directo que contrasta con programas de puntos o millas que suelen tener restricciones.
En cuanto al modelo de cobro, Novacard opera bajo una lógica distinta a la de la banca tradicional. En lugar de intereses capitalizables, aplica una comisión diaria fija cuando el usuario no liquida el total del saldo antes de la fecha límite. Si el cliente paga completamente dentro del plazo establecido, no se genera ningún cargo adicional. Este esquema ofrece mayor previsibilidad, ya que el usuario conoce con claridad el costo de financiarse por día.
El proceso de contratación también refleja el enfoque digital de la empresa. La solicitud se realiza desde una aplicación móvil, sin comprobante de ingresos ni visitas a sucursal. Tras la verificación de identidad, la tarjeta digital puede activarse de inmediato para compras en línea, mientras que la versión física se envía a domicilio en la Ciudad de México y su zona metropolitana. La gestión posterior —movimientos, bloqueo, saldos y control de línea— se concentra en la app.
Fundada en 2023, Novacard opera bajo el respaldo de la red Mastercard y reporta el comportamiento de pago al Buró de Crédito, lo que permite a los usuarios construir o mejorar su historial. Además, la empresa ha optado por registrarse ante la CNBV, Profeco y el SAT, aun cuando su figura legal no lo exige, como parte de su estrategia de transparencia.
Sin competir directamente con tarjetas premium orientadas a viajes o beneficios exclusivos, Novacard se posiciona como una alternativa para quienes priorizan control, claridad y acceso. En un entorno donde el consumidor financiero es cada vez más exigente, propuestas como esta reflejan una transformación en la forma de entender el crédito al consumo en México.