Reforma electoral: ¿Nuevo golpe a la inversión?
Desde el Poder Ejecutivo se ha venido impulsando una nueva reforma electoral con el argumento de fortalecer la democracia, reducir costos y mejorar la representación. La iniciativa ha generado un amplio debate. Los partidos de oposición y diversos actores desde la sociedad civil han advertido riesgos importantes de regresión democrática, al facilitar una mayor concentración de poder y poner en riesgo la autonomía y equidad del sistema electoral, especialmente del INE, así como reducir la representación proporcional, cuando lo que se debería buscar es lo contrario, impedir que siga ocurriendo la sobrerrepresentación que las reglas actuales le dieron a los grupos mayoritarios. La propuesta será presentada al Congreso en las próximas semanas y busca redefinir las reglas del juego político rumbo a las elecciones de 2027, cuando se renovará la Cámara de Diputados y se disputarán 17 gubernaturas. No se trata de un ajuste menor, sino de una modificación estructural al sistema político-electoral.
Un aspecto poco analizado del debate es su impacto sobre la inversión productiva, en un contexto económico ya debilitado. En octubre de 2025, la inversión fija bruta cayó 5.8% a tasa anual, confirmando que la inversión se ha convertido en uno de los principales frenos del crecimiento económico. Urge generar condiciones propicias para la inversión y el deterioro de esta, se encuentra estrechamente vinculado a la pérdida de confianza empresarial.
Los resultados 2025 de la encuesta Data Coparmex lo confirman: solo 39.5% de las empresas considera que hoy es un buen momento para invertir, un nivel comparable al observado durante la pandemia y muy por debajo del promedio superior al 50% registrado entre 2021 y 2023. La principal causa es la incertidumbre económica, seguida por la inseguridad y la incertidumbre respecto al entorno político. Estos factores presionan la toma de decisiones y retrasan proyectos productivos. En la misma línea, el Indicador Global de Opinión Empresarial de Confianza que publica el INEGI acumula diez meses consecutivos por debajo del umbral de los 50 puntos, lo que significa que predomina el pesimismo entre los empresarios respecto a las perspectivas de sus negocios.
En este entorno, la eventual aprobación de una reforma que debilite la integridad del sistema electoral y reduzca la autonomía y capacidad operativa de los órganos electorales, afectaría negativamente las decisiones de inversión porque erosiona los fundamentos institucionales que dan certidumbre a las empresas. La integridad electoral es un pilar del Estado de derecho. Si se percibe que las reglas del juego político pueden manipularse, los inversionistas asumen que otras reglas económicas y regulatorias también pueden cambiar discrecionalmente. El resultado es una mayor prima de riesgo país, encarecimiento del capital y postergación de inversiones. Los inversionistas nacionales e internacionales y fondos institucionales penalizan estos escenarios porque incrementan la volatilidad institucional. No hay ahorro en la operación del sistema electoral que justifique un mayor deterioro de la economía mexicana y una mayor pérdida de confianza en nuestro marco institucional.
Todo esto ocurre en medio de un reacomodo geopolítico que abre oportunidades muy importantes para fortalecer la industrialización, modernizar la infraestructura y profundizar la integración productiva en México, fomentando el desarrollo. Sin embargo, aprovechar esta ventana exige volúmenes significativos de inversión privada, particularmente en un contexto de fragilidad de las finanzas públicas.
Es el peor momento para seguir golpeando a la confianza empresarial. Si México quiere atraer inversión productiva, aprovechar la coyuntura internacional y maximizar la revisión del T-MEC, debe fortalecer su marco institucional y enviar señales claras de certidumbre. Una reforma electoral que sea percibida como un retroceso democrático o como un factor de concentración de poder, incidiría negativamente en las decisiones de inversión, en un año particularmente importante para la economía mexicana.