Detienen al pirómano que prendió fuego a la estatua de Cristiano Ronaldo
Un acto de vandalismo llamó la atención esta semana en la isla de Madeira, Portugal, donde un hombre prendió fuego a una estatua del futbolista Cristiano Ronaldo ubicada frente al CR7 Museum en Funchal. El suceso fue grabado por el propio autor y difundido en redes sociales, desatando rápidamente reacciones entre aficionados y autoridades locales.
En el video que circula en internet, se ve al individuo rociar la estatua con un líquido inflamable antes de encenderla, provocando llamas que envolvieron brevemente la escultura. Mientras las llamas ardían, el hombre comenzó a bailar al ritmo de música rap que sonaba a través de un altavoz que llevaba consigo.
El hombre responsable de este acto se identifica en su cuenta de Instagram como @zaino.tcc.filipe, describiéndose como “persona, freestyler y local”. En la publicación del video, acompañó la escena con un mensaje enigmático que decía “Esta es la última advertencia de Dios”, lo que ha añadido un elemento de controversia al incidente.
La estatua atacada es una réplica de bronce que se encuentra en una zona muy popular entre turistas y residentes, y forma parte de uno de los principales atractivos vinculados a la figura de Ronaldo en su ciudad natal. Aunque el fuego se extinguió rápidamente y no está claro si hubo daños permanentes, la acción fue considerada vandalismo por las autoridades.
Las fuerzas de seguridad portuguesas, a través de la Policía de Seguridad Pública (PSP) de Madeira, han confirmado que el autor del hecho ha sido identificado y es una persona conocida por incidentes previos similares, aunque no se ha informado aún si ha sido detenido formalmente. La Policía sigue investigando el caso como un posible delito de daño a la propiedad pública.
El episodio ha generado fuertes críticas entre aficionados del fútbol, muchos de los cuales han condenado el acto como un gesto sin sentido y peligroso. Además, ha reabierto el debate sobre la protección de monumentos públicos y el impacto de las redes sociales en la difusión de conductas extremas o provocativas contra símbolos culturales y deportivos.