Los aeropuertos declaran la guerra a los “gate lice”: la nueva tendencia que bloquea el embarque y retrasa vuelos en todo el mundo
Los aeropuertos de varios países han comenzado a tomar medidas para frenar un fenómeno que se ha vuelto cada vez más habitual en las puertas de embarque: los llamados “gate lice”, pasajeros que se agolpan frente al mostrador mucho antes de que comience el proceso, bloqueando el paso, generando confusión y, en algunos casos, provocando retrasos operativos.
El término, popularizado en foros de viajeros y redes sociales, describe a quienes forman una masa compacta alrededor de la puerta pese a no tener prioridad de embarque. Según personal de tierra, esta tendencia se ha intensificado tras la pandemia, coincidiendo con el aumento de tarifas por equipaje y la ansiedad por encontrar espacio en los compartimentos superiores.
El aumento de viajeros que se agolpan antes de tiempo en la puerta obliga a reforzar controles y rediseñar el proceso de embarque
Varias aerolíneas han confirmado que el comportamiento está afectando a la eficiencia del embarque, obligando a los agentes a pedir repetidamente a los pasajeros que despejen el área para permitir el acceso de familias, personas con movilidad reducida y grupos prioritarios. “Cada vez cuesta más iniciar el proceso sin tener que mover a decenas de personas que no deberían estar ahí”, explica un supervisor de operaciones en Heathrow.
Para combatirlo, aeropuertos de Estados Unidos, Europa y Asia están probando nuevas estrategias: desde marcadores en el suelo que delimitan zonas de espera hasta avisos por megafonía más estrictos y presencia adicional de personal para mantener despejado el acceso. Algunas aerolíneas incluso estudian penalizaciones para quienes bloqueen el embarque de forma reiterada.
Expertos en movilidad aérea señalan que el fenómeno refleja un cambio en la cultura del viaje. “Muchos pasajeros sienten que, si no se colocan delante, perderán espacio para su equipaje o quedarán relegados a embarcar los últimos”, apunta una consultora del sector. “El resultado es un cuello de botella que ralentiza todo el proceso”.
En redes sociales, el debate está servido. Algunos viajeros defienden que colocarse cerca de la puerta es una forma de “asegurar su sitio”, mientras que otros critican que el comportamiento es “egoísta” y “entorpece a todo el mundo”.
Videos virales muestran escenas de caos en aeropuertos de Nueva York, Madrid y Singapur, donde los agentes deben abrir pasillos entre la multitud para permitir el paso de los grupos prioritarios.
Las autoridades aeroportuarias insisten en que el embarque es más rápido cuando los pasajeros esperan sentados hasta que se llama a su grupo. Aun así, reconocen que la batalla contra los “gate lice” será larga: “Es un hábito difícil de erradicar, pero estamos decididos a recuperar el orden en las puertas de embarque”, afirma un portavoz del aeropuerto de Ámsterdam‑Schiphol.