Bukele: "Cuando un Estado no puede combatir su delincuencia, es un Estado fallido"
- El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, confirmó la muerte de nueve agentes de la PNC y nueve heridos durante las agresiones, registradas en distintos puntos urbanos contra patrullas y personal en servicio.
- El Ministerio de Gobernación activó protocolos de emergencia y solicitó apoyo del Ejército para resguardar instalaciones estratégicas y a la población civil, tras disturbios en al menos tres centros penitenciarios.
- Las autoridades reiteraron que no existen negociaciones con pandillas y que cualquier eventual estado de excepción dependerá de una decisión presidencial, mientras continúan capturas y decomisos de armas.
- Bukele sostiene que la delincuencia impone una “dictadura del crimen” sin legitimidad democrática, donde nadie puede elegir ni remover a quienes ejercen la violencia, y donde la extorsión funciona como un impuesto obligatorio.
- En su diagnóstico, cuando el Estado no logra enfrentar a estos grupos y estos controlan territorios y coerción, se configura un Estado fallido, incapaz de proteger vida y propiedad.
- El mensaje conecta con la experiencia salvadoreña previa a 2022, cuando las pandillas tenían más control territorial que el gobierno formal y condicionaban la acción policial mediante represalias.
- Desde marzo de 2022, El Salvador mantiene un régimen de excepción renovado mensualmente, con más de 110 mil personas en prisión y una reducción de homicidios superior al 80 %, según la Policía salvadoreña.
- El gobierno salvadoreño argumenta que recuperó el control territorial y quebró la capacidad operativa interna de las pandillas, aunque organismos internacionales alertan sobre debilitamiento institucional.
- Para países como Guatemala, donde las maras operan de forma transnacional, el debate se centra en si la contención por la fuerza puede sostenerse sin afectar democracia, justicia y derechos fundamentales.
- Investigaciones estadounidenses documentaron contactos entre funcionarios y líderes pandilleros para reducir violencia, lo que derivó en sanciones financieras contra asesores de seguridad de Bukele.
- En tres años, el régimen pasó de medida temporal a política permanente, con reformas penales que permiten juicios masivos y detenciones grupales, cuestionadas por contravenir estándares internacionales.
- Organismos como la CIDH reportan muertes bajo custodia estatal, denuncias de tortura y falta de acceso a información, mientras el Ejecutivo prioriza inversión en seguridad sobre otras áreas sociales críticas.
- El ministro de la Defensa, Henry Sáenz, confirmó respaldo total del Ejército a Gobernación, mientras la PNC, dirigida por David Custodio Boteo, afirma actuar con apego a derechos humanos.
- Analistas advierten que la respuesta estatal debe fortalecer inteligencia criminal y justicia, no solo la fuerza, para evitar que las cárceles sigan siendo centros de operación del crimen organizado.
- El debate regional queda abierto: cómo garantizar seguridad, vida y propiedad sin normalizar estados de excepción permanentes ni ceder espacio a un poder paralelo armado.
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— Nayib Bukele (@nayibbukele) January 19, 2026