La reunión con el Ministerio no aplaca a los pescadores: amarran la flota y cierran las lonjas en protesta por las medidas de control de la UE
Los pescadores de toda España han amarrado la flota y no precisamente por el mal tiempo. Las cofradías de pescadores pararán hoy, "de momento", en los puertos españoles, con el amarre de los barcos y e cierre de las lonjas como primeras medidas de presión antes de la manifestación que realizarán hoy en Madrid ante el Ministerio de Luis Planas y en las delegaciones o subdelegaciones del Gobierno, como medidas de protesta contra la nueva norma de control de la Unión Europea (UE) junto antes de la reunión del sector con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) para tratar el controvertido reglamento. Los pescadores han paralizado sus barcos y bajado las persianas de las lonjas, muchas de las cuales están gestionadas por las cofradías y cuentan con el apoyo de las principales asociaciones pesqueras y de la flota de bajura de la patronal de armadores Cepesca.
En la movilización en la capital participan representantes de las 220 cofradías que componen la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), que exigen "una normativa justa, consensuada y adaptada a la realidad del sector pesquero". Armadores, asociaciones y cofradías advierten de que, según sea la respuesta ministerial, "decidiremos si la flota retoma la actividad en el mar o se para definitivamente". Todos rechazan el reglamento por las "polémicas obligaciones que exige", como la de comunicar con al menos cuatro horas de antelación la entrada a puerto y el registro de las capturas desde el denominado "kilo cero", unas exigencias que "no se ajustan a la realidad diaria de la flota de bajura".
Los pescadores denuncian que la UE impone de manera "unilateral obligaciones absurdas, peligrosas e inaplicables que ponen en jaque a miles de pescadores y a la pesca fresca de proximidad", e instan al Gobierno a "actuar de inmediato ante estas medida", ya que consideran "inadmisible la imposición de un preaviso de llegada a puerto de cuatro horas para embarcaciones que faenan a pocos minutos de la costa y realizan mareas de menos de 24 horas. Se está obligando a los barcos a parar, esperar y perder dinero en el mar solo para cumplir un trámite burocrático. Es una medida inútil, ineficaz y profundamente dañina", según ha manifestado el presidente de la FNCP, Basilio Otero.
Para la asociación pesquera andaluza, Facope, "estamos es una situación límite, asfixiados por la combinación de los efectos del cambio climático, una burocracia creciente y normativas alejadas de la realidad del mar". Además, ha indicado que "son decisiones que se adoptan desde despachos que no conocen la pesca y que están impidiendo al sector seguir trabajando". En este sentido, reflejan algunos ejemplos recientes como el cierre anticipado de la pesquería de la cigala o los problemas en otras pesquerías como la caballa, que "han vuelto a demostrar la falta de sensibilidad hacia una actividad que sostiene empleo, economía y cultura en nuestras costas".
En cuanto a la medida de "kilogramo cero", las cofradías argumentan que está desconectada de la realidad, porque "pretender que un pescador pese gramos en cubierta, con el barco en movimiento y en plena faena no es control, es desconocimiento de cómo se opera en el mar". Por ello, reclaman la "exención inmediata de la obligación de notificación previa para los buques con mareas inferiores a 24 horas, tal y como permite el reglamento, y un plazo máximo de 30 minutos, como medida transitoria, ajustada al tiempo real de navegación". También reclaman instrucciones "claras y vinculantes" para que no se sancionen capturas "de minimis" y que se permita el conteo de ejemplares en aquellas capturas mínimas, evitando "sanciones injustas". Asimismo, creen estas "rigurosas medidas de control tienen disposiciones ineficaces y peligrosas", por lo que han decidido detener la actividad y cerrar las lonjas hasta conocer la posición ministerial