Indra sacude el sector de la movilidad con un contrato histórico en Londres que redefine el transporte urbano
Indra se ha adjudicado uno de los mayores contratos de su historia tras ser seleccionada para operar los sistemas de venta y control de accesos del transporte público de Londres y su área metropolitana. El acuerdo, firmado con Transport for London, sitúa a la tecnológica española en el centro del mayor ecosistema de movilidad urbana de Europa.
El contrato parte de un importe inicial de 524 millones de libras esterlinas, equivalente a unos 605 millones de euros, y contempla ampliaciones que pueden elevar la cifra por encima de los 845 millones de libras, cerca de 1.000 millones de euros. La duración del acuerdo incluye extensiones opcionales que podrían alargarse hasta el año 2039.
Un sistema que mueve millones de personas cada día
A partir de la fase final de transición, Indra se convertirá en proveedor único del sistema de ticketing de toda la red de transporte de Londres. La magnitud del proyecto se refleja en sus cifras: 8,6 millones de viajes diarios y más de 3.600 millones de desplazamientos al año.
La red gestionada incluye más de 8.500 autobuses, cerca de 400 estaciones de metro y alrededor de 300 estaciones adicionales correspondientes a servicios como Overground, DLR, Elizabeth Line y trenes suburbanos. A ello se suman miles de puntos de venta físicos, centros de atención al cliente y conexiones fluviales.
Control de accesos y núcleo tecnológico
La compañía española asumirá la gestión integral de los sistemas de control de acceso, validadores, máquinas expendedoras de billetes, terminales de venta en comercios y dispositivos portátiles para inspección. El contrato incluye también toda la infraestructura tecnológica que soporta la operación diaria.
El proyecto se apoya en un back office avanzado que integra funciones críticas como ciberseguridad, análisis de datos, generación de informes operativos y coordinación con proveedores externos. Este núcleo digital es clave para garantizar la continuidad del servicio en una de las redes más exigentes del mundo.
La evolución de la Oyster Card y el modelo ABT
Uno de los ejes estratégicos del contrato es la evolución de la histórica Oyster Card, el sistema de billete electrónico en funcionamiento en Londres desde 2003. Indra trabajará junto a Transport for London en el desarrollo de la próxima generación del sistema de ticketing.
El objetivo es avanzar hacia un modelo de Account Based Ticketing (ABT), que permite gestionar las cuentas de los viajeros de forma centralizada, independientemente del soporte físico o digital utilizado. Esta transición busca mejorar la flexibilidad, reducir costes operativos y facilitar la integración con nuevos métodos de pago.
Un contrato con impacto estratégico global
La adjudicación refuerza el posicionamiento de Indra como uno de los tres principales proveedores mundiales de soluciones de movilidad. La compañía compitió en este proceso con grandes actores internacionales y logró imponerse tras un largo proceso de licitación y revisión legal.
El contrato de Londres se suma a otros proyectos relevantes en los que la tecnológica española gestiona sistemas de transporte público en ciudades y países de referencia, consolidando una cartera que supera los 2.500 proyectos en más de 50 países.
Reino Unido, un mercado clave para Indra
Indra mantiene presencia continuada en el Reino Unido desde hace más de dos décadas. Actualmente cuenta con más de 200 profesionales locales y oficinas en distintas ciudades, con planes de crecimiento que prevén superar los 1.000 empleados en los próximos años.
Además de movilidad urbana, la compañía participa en proyectos estratégicos en el país relacionados con navegación aérea, infraestructuras críticas y defensa, lo que refuerza su papel como socio tecnológico de largo plazo para las autoridades británicas.
Reacción del mercado y proyección futura
La confirmación definitiva del contrato ha tenido un impacto inmediato en los mercados financieros, con una reacción positiva de los inversores ante la visibilidad de ingresos a largo plazo y el refuerzo del perfil internacional de la empresa.
Con este proyecto, Indra no solo amplía su volumen de negocio, sino que se posiciona en el centro de la transformación digital del transporte público de Londres, gestionando un sistema que afecta a millones de personas y marcando un estándar tecnológico para futuras redes de movilidad en todo el mundo.