Nadar en «mejores aguas»
Si hablamos de la natación cubana en 2025, hay un nombre que sobresale por encima de los demás: Laurent Estrada, elegida como la Mejor Atleta Femenina del año de su natal Villa Clara. Una deportista que, a todas luces, por méritos propios, será la gran esperanza de la piscina de la Isla también en este 2026.
Justo en el cierre del pasado año, en el torneo Andrés Pérez in memoriam, la ondina villaclareña ratificó su madera de grande, pese a las frías aguas del Complejo Baraguá: seis metales dorados y una marca nacional en los 50 m estilo espalda, con un registro histórico de 29:79 s que la situó como la primera cubana en bajar de los 30 s en esa prueba.
Hace unos meses hablaba en esta página sobre la necesidad —más que posibilidad real hasta este instante— de que, por sus excelentes logros, se gestionara una merecida beca internacional para Laurent, tal como sucedió con su compañera Andrea Becali.
Y ojo, no significa que en el equipo nacional y en el Complejo de Piscinas Baraguá no se impulse su crecimiento. De hecho, gracias al enorme talento y los sacrificios de Laurent, junto al apoyo y la dedicación de sus entrenadores y su familia, ha obtenido los mejores resultados, pero para nadie es un secreto que no se tienen las condiciones ideales para los entrenamientos, ni el roce competitivo necesario con nadadoras de alto nivel.
Pese a ello, a sus 22 años, Laurent no detiene su evolución y en 2025 demostró su calidad en cada evento, con el añadido de que posee varios récords nacionales, incluidos dos alcanzados en los últimos meses: uno en 100 m espalda de 1:03.32 minutos, en los Juegos Panamericanos Junior de Asunción, y otro en 50 m, en la Andrés Pérez in memoriam.
En la justa juvenil de Asunción, además de la marca nacional mencionada, se acercó al registro más rápido de una cubana en los 200 m dorso y su nombre quedó como el segundo en el listado antillano de todos los tiempos con 2:17.00 m.
Su talento despuntó en el 1er. Campeonato Panamericano de Medellín y el 10mo. Abierto de Santo Domingo, con cuatro medallas en cada uno de los torneos. Y en los eventos del patio sobresalió con el oro en el Gran Reto de Aguas Abiertas de Varadero y la plata en el Ocean Man Élite.
Si aspiramos al impulso de la natación y a la repetición de hazañas como la de Rodolfo Falcón y Neisser Bent en la Olimpiada de Atlanta 1996, se requiere una mejora sustancial de las condiciones de entrenamiento, alimentación y motivación de los atletas y profesores, a la par de la inserción de nuestros representantes en competencias y bases de preparación foráneas. Tal es el caso de Laurent Estrada, una ondina que merece nadar en aguas más calientes.