Le encontró la vuelta
El historial entre ambos pesaba en la previa. Con dos derrotas en los dos enfrentamientos anteriores, Mariano Olivero llegaba a este match con un desafío que iba más allá de lo tenístico: superar la barrera mental que le imponía el juego de Esteban Amitrano.
Desde el primer game, Olivero mostró una faceta distinta. Mucho más agresivo y concentrado, logró neutralizar la defensa de Amitrano. El primer set fue una batalla de regularidad, pero Mariano estuvo más fino en los momentos de quiebre para sellar el 6-3.
Se esperaba una buena reacción de Amitrano en el segundo parcial,pero esta nunca llegó,y mucho tuvo que ver en ello su adversario. Olivero, lejos de relajarse por la ventaja, apretó el acelerador. Con un juego profundo y minimizando los errores no forzados, borró de la cancha a su oponentte con un 6-1 que no solo refleja la diferencia de nivel en este partido en particular, sino la evolución de un Olivero que supo aprender de las derrotas pasadas para cambiar su estrategia y dominar de principio a fin.