Nacho Lloret toma las riendas de Hellín y devolverá los toros a su feria
Después de un año de silencio en su albero, Hellín vuelve a mirar a su plaza de toros con expectativas renovadas. La gestión del coso, tras una convocatoria fallida en 2023, ha sido adjudicada a la empresa alicantina Eventos Mare Nostrum, dirigida por Nacho Lloret. El contrato contempla dos años de gestión con posibilidad de prórroga, y el objetivo es claro: recuperar la normalidad taurina sin sobresaltos.
No es una empresa novata. Lloret, con amplia trayectoria en la organización de festejos de primer nivel, asume así el reto de devolver la actividad a un ruedo que se quedó sin toros en la última feria por una suspensión de última hora del anterior empresario, Juan Reverte, sin que nunca se dieran explicaciones públicas. El Ayuntamiento, escarmentado, ha optado por blindar el compromiso con una licitación que exige claridad y garantías.
El pliego establece un mínimo innegociable: una corrida de toros en feria, con al menos un torero de categoría A en el cartel, y otro festejo complementario, ya sea en ese mismo ciclo o durante la Semana Santa. Además, el consistorio ha incluido una aportación económica de 50.000 euros anuales para sostener la programación taurina, un gesto que evidencia voluntad política de mantener viva esta expresión cultural en la localidad.
Eventos Mare Nostrum no es nueva en estas lides. Actualmente gestiona plazas como Alicante, Toledo y Ciudad Real, donde ha logrado mantener carteles de interés y una regularidad valorada por los aficionados. La llegada a Hellín supone un paso más en su consolidación como una de las gestoras con mayor implantación en el panorama taurino del centro y levante peninsular.
El objetivo ahora será doble: reconquistar al público tras el parón y sentar las bases de una nueva etapa en la que Hellín recupere peso dentro del calendario taurino provincial. La experiencia de Lloret y su equipo, unida al respaldo municipal, pueden ser argumentos suficientes para encauzar el futuro de la plaza.
En unas semanas se conocerán los primeros carteles. Mientras tanto, el simple hecho de que la temporada vuelva a tener calendario ya marca una diferencia con respecto al desconcierto del año anterior. Ahora queda por ver cómo se traduce sobre el ruedo esa promesa de continuidad.