Tres plantas aromáticas que debes sembrar en enero para perfumar el hogar sin ambientadores
Enero es un mes clave para quienes quieren empezar el año renovando su hogar de una forma sencilla, sostenible y natural. Más allá de los clásicos ambientadores artificiales, existen plantas aromáticas capaces de llenar cualquier habitación de un perfume agradable y duradero, aportando además un toque verde muy decorativo. Muchas de ellas se adaptan bien al invierno suave y pueden cultivarse tanto en maceta como en jardín.
Además de su fragancia, estas plantas destacan por su uso culinario, sus propiedades medicinales y su capacidad para repeler insectos de forma natural. Si estás pensando en iniciarte en el cultivo de aromáticas, estas son tres opciones ideales para sembrar en enero y disfrutar de un hogar más fresco y acogedor durante todo el año.
Romero
El romero es una de las aromáticas más agradecidas y resistentes. Su fragancia intensa y limpia recuerda al campo y al monte, por lo que basta con colocarlo cerca de una ventana o en la entrada de casa para notar su aroma. Se adapta bien al frío moderado, necesita poco riego y agradece la luz directa. Puede cultivarse sin problemas en maceta, siendo una opción perfecta para balcones y cocinas. Además, se puede utilizar en la cocina y se le atribuyen propiedades estimulantes y digestivas.
Perejil
Aunque suele asociarse más a la gastronomía que al perfume, el perejil aporta un olor fresco y natural que ayuda a renovar el ambiente. Enero es un buen momento para sembrarlo, ya que tolera temperaturas templadas y frías. Crece bien en interior si recibe luz suficiente y el sustrato se mantiene ligeramente húmedo. Tener perejil en casa no solo perfuma de forma suave, sino que permite disponer siempre de hojas frescas para sopas, ensaladas y guisos.
Tomillo
El tomillo es otra aromática ideal para empezar el año. Su aroma es más sutil, pero constante, perfecto para quienes buscan un perfume natural sin resultar intenso. Requiere poco riego, un buen drenaje y mucha luz, por lo que se adapta bien a alféizares soleados. Además de utilizarse para aromatizar, es muy apreciado en la cocina y en infusiones por sus propiedades calmantes y antisépticas.
Cultivar plantas aromáticas es una forma sencilla de cuidar el hogar y el bienestar diario. Además de aportar aroma, decoran, purifican el ambiente y conectan con un estilo de vida más natural.