¿Es seguro dejar el cargador enchufado sin el móvil? Esto dicen los expertos
En muchas casas pasa lo mismo: el móvil se carga por la noche, por la mañana se desenchufa el teléfono y el cargador se queda en la pared. En este sentido, hay una pregunta que siempre aparece: ¿puede pasar algo por dejar el cargador enchufado?
La razón por la que este tema aparece una y otra vez es simple: ese consumo silencioso existe y las instituciones llevan años intentando recortarlo. La Comisión Europea, por ejemplo, explica en su información sobre fuentes de alimentación externas que las normas de ecodiseño han servido para reducir de forma notable el consumo en vacío (el que se produce cuando el cargador está enchufado, pero no está cargando nada).
En esa misma línea, la UE regula muchas fuentes de alimentación externas (incluidos muchos cargadores) con requisitos de eficiencia. El Reglamento (UE) 2019/1782 fijó límites y criterios para que consuman menos tanto cuando están trabajando como cuando se quedan a la espera.
¿Realmente se encarece la factura?
Un cargador puede seguir consumiendo energía aunque no tenga el móvil conectado: mantiene parte de sus circuitos listos y, en ese proceso, una fracción de esa electricidad se pierde en forma de calor.
Pero la clave es la escala. En un solo cargador, el gasto suele ser pequeño y, por sí mismo, rara vez explica una subida apreciable en la factura. Donde empieza a tener sentido hablar de ello es cuando se suma el conjunto: varios cargadores repartidos por la casa, el router encendido 24/7, el televisor en standby, la consola, el decodificador...
Seguridad: por qué depende tanto del cargador
Cuando alguien pregunta si es seguro, casi nunca está pensando en el consumo, sino en otra cosa: sobrecalentamientos, chispazos, cortocircuitos. Y aquí el matiz es importante: el cargador en sí no es peligroso por definición, pero el riesgo aumenta mucho si el accesorio es de mala calidad, está deteriorado o se usa en malas condiciones.
Las recomendaciones públicas suelen ir por ahí: cargar en superficies adecuadas, evitar que quede tapado o sobre materiales que acumulen calor, usar cargadores homologados y desconectar cuando ya no hace falta.