Los líderes autonómicos del PSOE se revuelven contra Sánchez: "Es un paso más hacia la ruptura del país"
Rechazo absoluto de los representantes socialistas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) al modelo de financiación presentado por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero y pactado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el líder de Junts, Oriol Junqueras, en la primera reunión 'pública' en la Moncloa.
Con el recuerdo de los preceptos de "igualdad y solidaridad" registrados en la Constitución, tanto los representantes populares como los elegidos por los líderes autonómicos del PSOE, salvo la consejera del PSC, Alicia Romero, han rechazado el nuevo modelo de financiación pactado con ERC.
Las críticas han sido la nota dominante desde el comienzo de la comparecencia. El emisario del presidente de Castilla-La Mancha ha asegurado que el principio de ordinalidad que rige la propuesta del Gobierno es "indefendible para el PSOE" y por consecuencia para la "izquierda en su conjunto".
Para Page, que ha sido uno de los más críticos con las cesiones del Gobierno a los independentistas, la nueva financiación que pasará por el Congreso de los Diputados es "un paso más hacia la ruptura del país". En sus redes sociales ha compartido un estudio de Fedea que respalda su percepción. "El modelo privilegia a Cataluña y perjudica a las comunidades que estamos infrafinanciadas... Atenta contra la igualdad", ha asegurado.
Misma línea ha mantenido tanto el consejero de Hacienda como la vicepresidenta del Principado de Asturias, Gimena Llamedo, que ha tachado la propuesta de ser un "plato precocinado" arbitrario y diseñado para beneficiar a unos pequeños territorios. "No nos han gustado las formas de presentación de este modelo; no nos han gustado los platos precocinados ni que se nos pidiese adherirnos a un contrato previamente realizado", ha afirmado.
La división en el PSOE se acentúa contra Sánchez
Ironía y rechazo. Sin abandonar la percepción de los socialistas, la consejera madrileña, Rocío Albert, ha mostrado su escepticismo ante la presencia de María Jesús Montero. "Nos ha extrañado que no haya venido a presidir el Consejo de Política Fiscal y Financiera el señor Junqueras. Ha mandado a su delegada Montero para blanquearlo", ha señalado. En este sentido, ha advertido que el sistema no va a salir adelante en el Congreso, ya que ni siquiera cuenta con el apoyo de los socios de Gobierno independentistas.
Las dudas que se ha producido entre los líderes autonómicos sobre la figura del jefe del Ejecutivo, se han valorado tanto por los militantes que han apoyado el manifesto presentado por el exdiputado, Jordi Sevilla, como por las feministas que han reaccionado ante los casos de acoso sexual. "Sobra cuñadismo falta diálogo y análisis, sobra populismo falta socialdemocracia... Es fundamental salir de este bucle cerrado de insulto y polarización", aseguraban varios militantes que respaldan el manifiesto Socialdemocracia 21.
Tal y como informó la RAZÓN, desde las facciones feministas que no "se encuentran representadas por el carnet de afiliadas" han lanzado una advertencia. "Si las mujeres dejan de confiar en el PSOE, el partido perdería el voto diferencial que le ha hecho ganar las elecciones", señalan en su intento de reconectar con la dirección del partido.
Ante estas amenazas que junto con el cerco judicial tanto a su entorno político como a la facción familiar han lastrado el aspecto físico del presidente del Gobierno, que se mantiene en silencio en estos primeros compases de la segunda parte del curso político.